Posboom y Boom Latinoamericano: Características y Contrastes
La narrativa denominada posboom tiene una serie de características que podemos sistematizar del siguiente modo:
Actitud no trascendente
Los escritores muestran su incredulidad respecto a los desmesurados relatos. Buscan su inspiración en lo cotidiano, huyen de la novela totalizadora y enciclopédica para centrarse en lo real y cercano.
Estructuras textuales sencillas
Más próximas a la novela realista tradicional, volviendo a la narración ordenada y lógica, recuperando la estructura lineal con predominio de la trama. Es una forma de volver a la esencia de la narrativa hispanoamericana en la que lo estético está subordinado a lo ético rechazando la retórica.
Presencia de la cultura de masas
El folletín, el cine, la radio, el pop… componentes que suponen un distanciamiento de la alta literatura que los escritores del boom habían priorizado.
Interés por las identidades latinoamericanas
Con mayor nivel de compromiso, con un tratamiento más directo de la realidad política y sociocultural a raíz de los regímenes dictatoriales que se sucedieron en el continente y con ellos las experiencias del desarraigo y el exilio.
Protagonistas cotidianos
El ser humano aparece con sus conductas habituales, lejos de comportamientos excepcionales ante obsesiones y acontecimientos fuera de lo común. Son personajes sólidos cuyos conflictos tienen que ver, muchas veces, con su situación social.
Literatura urbana
Incorpora elementos de la cultura juvenil (las drogas, el sexo, la marginalidad) y manifestaciones de la cultura popular como el bolero, el rock, la televisión, la moda… que forman parte de la vida de los personajes y sus conductas y, por tanto, no son simples referencias extratextuales.
Redescubrimiento del amor
(La propia Isabel Allende lo reivindica como muestra de la alegría de vivir de los escritores de su generación).
Incorporación del humor
A la narrativa con el fin de parodiar géneros literarios, códigos del lenguaje, aspectos de la sociedad americana y occidental.
Presencia de lo femenino
Tanto por lo que se refiere a los personajes protagonistas y, en consecuencia, al universo de la mujer, como por el reconocimiento de la crítica literaria de escritoras (Laura Esquivel, Ángeles Mastretta, Rosario Ferré, Luisa Valenzuela, Isabel Allende, Elena Poniatowska).
Optimismo
Narrativa que trasluce una actitud vitalista, fe en la lucha política y social, en la que siempre hay esperanza ante la vida y el futuro.
Lenguaje sencillo y coloquial
Se incorporan modismos del habla latinoamericana, la sintaxis es poco complicada con escasa utilización de subordinadas.
BOOM
El boom experimenta su momento cumbre en la década de los 60, aunque el movimiento había empezado con anterioridad. Supuso tanto la consagración de un número considerable de escritores (Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar, Carlos Fuentes, Lezama Lima, José Donoso, Cabrera Infante…)
Los autores del boom consideran que su deber primordial es revolucionar la literatura para revolucionar la sociedad. Los rasgos distintivos de esta narrativa son:
Búsqueda de la obra totalizadora
Enciclopédica, que intenta llegar hasta lo más profundo del destino del hombre.
Escritura experimentalista
Una fórmula nueva en la que la escritura es juego, investigación verbal, con estructuras a veces ininteligibles que tienden a la abstracción con el fin de reflejar la multiplicidad de lo real.
Literatura para minorías
Ya que se decantan por innovaciones de influencia europea y norteamericana distanciándose del anterior localismo latinoamericano.
Falta de compromiso político-social
Aunque hubo en el mismo periodo escritores que continuaban con la línea de la novela social, la narrativa del boom tiende a ser universal, cosmopolita, supeditando lo latinoamericano.
Personajes desdibujados
Sin contornos claros, con comportamientos infrecuentes debido a sus conflictos interiores.
Espacios rurales, imaginarios, míticos
Que recrean América Latina. Algunas novelas se sitúan en espacios urbanos (Rayuela de Julio Cortázar).
El amor y la incomunicación
Pocas veces contribuye a que los personajes se reconcilien con su situación existencial, se hace hincapié en la soledad e incomunicación del ser humano. Les preocupa más el comportamiento sexual, el erotismo.
Ausencia de humor
Se considera que la vida ofrece una imagen tan negativa que observarla con humor es tabú. Si bien esta es la tónica dominante de las novelas consideradas de la generación boom, algunos de sus escritores consagrados han recurrido a él en novelas posteriores (García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar…)
Movimiento de autores masculinos
Aunque en los años del boom la escritora mexicana Elena Garro obtuvo cierto reconocimiento, no consiguió el prestigio internacional de sus contemporáneos.
Aspectos misteriosos e irracionales
De la vida cotidiana toman relevancia: costumbres, premoniciones, supersticiones, mitos, lo sagrado y lo profano…
Pesimismo
La angustia de vivir sin sentido, la soledad esencial del ser humano, los grandes problemas en la sociedad contemporánea se viven con desilusión y desesperanza.
Lenguaje protagonista
Rico, renovado, de gran expresividad. Interesa no como instrumento de comunicación al servicio de los personajes o el narrador, sino en sí mismo, considerando que una novela es una estructura hecha de palabras.