Guerra de la Independencia
La Guerra de la Independencia se inicia el 2 de mayo de 1808 tras las abdicaciones de Bayona y el intento de trasladar a la familia real que aún se encontraba en Madrid. Esto provoca el levantamiento del pueblo madrileño. Goya deja constancia en dos cuadros. Se puede definir como una guerra nacional ya que es el levantamiento del pueblo por recuperar su independencia tras un dominio extranjero.
1ª Fase:
desde mayo hasta noviembre. Napoleón quiere una rápida ocupación del territorio instaurándose en las grandes ciudades pensando que sería fácil por su desorganización, pero la fuerte resistencia de ciudades como Zaragoza o Girona llevaron a que su objetivo fracasase. La derrota más importante fue en Bailén (retaguardia).2ª Fase:
Noviembre de 1808 -1812 hay claro dominio francés y Napoleón logra poco a poco dominar las grandes ciudades y también poco a poco los españoles adoptan una guerra de guerrillas. Como respuesta, los franceses impiden el abastecimiento de los guerrilleros.3ª Fase:
1812-1814 marcada por el repliegue francés y ofensiva hispano inglesa. Francia retira tropas por la campaña de Rusia y las tropas hispano inglesas aprovechan devolviendo al trono a Fernando VII.José Bonaparte
Paralelamente a la Guerra de la Independencia tiene lugar el reinado de José Bonaparte, que intenta modernizar el país y acabar con el antiguo régimen. Una primera medida será la aprobación del Estatuto de Bayona, que es la concesión de algunos derechos y en los que fija límites a su soberanía. Otros aspectos del estatuto son:
- Cierta separación de poderes
- Creación del Consejo de Estado
- Cortes con competencias fiscales
- Oficialidad del catolicismo
- Igualdad contributiva
- Unidad legislativa
Otras medidas son:
- Creación de escuelas
- División del país en distritos
- Supresión de derechos señoriales
José contó con el apoyo de los afrancesados, que eran intelectuales y altos funcionarios. El problema que tuvo fue el frente patriótico, que apoyaba la Guerra de la Independencia y la mayor parte de la población lo despreciaba, incluso llamándolo con el nombre de “Pepe Botella”.
Fernando VII
Liberado en 1814, sube al trono tras el Tratado de Valençay y al volver restaura plenamente el antiguo régimen. La situación del país era grave por la guerra, pero sobre todo porque sus decisiones alimentan el enfrentamiento entre liberales y absolutistas por el poder. Su etapa se divide en tres fases:
Sexenio Absolutista:
Desde el principio, Fernando VII da claras muestras de anular las medidas de las Cortes de Cádiz y busca apoyos en diputados absolutistas que redactan “el Manifiesto de los Persas” en la que denuncian irregularidades. Entre este documento, parte del pueblo español, y parte del ejército, declaran ilegal la convocatoria de las Cortes de Cádiz y se retoma el antiguo régimen. Paralelamente, lleva a cabo fuertes represiones a cualquier persona sospechosa de liberal, así que los afrancesados marchan al exilio, a pesar de que muchos militares hagan pronunciamientos en contra de la actuación real. La crispación por el agravamiento de la situación económica llevará a que Fernando jure la Constitución de 1812, iniciándose así el Trienio Liberal.Trienio Liberal:
Tras la jura de la Constitución, los liberales ganan las elecciones y ponen en marcha las reformas adoptadas en las Cortes de Cádiz.- Se elimina definitivamente la Inquisición y el fuero eclesiástico
- Se suprimen los privilegios estamentales
- Hay una fijación del carácter electivo de los cargos
- Se anulan gremios y aduanas y se aprueba la enseñanza pública
- Rey y nobleza: Fernando no aceptó sin resistirse, acogiéndose a su derecho de veto y conspiraba con otras cortes absolutistas europeas.
- Iglesia: Ya que es la institución más afectada.
- Campesinado: A pesar de la abolición de cargas, algunos se convirtieron en arrendatarios.
- Moderados: Desean alcanzar la Constitución de 1812, pero mediante pactos para que los absolutistas y el monarca aprobasen las reformas.
- Exaltados: Exigían cumplimiento inmediato de la Constitución de 1812.
Década Ominosa:
No es una simple vuelta atrás, ya que tras los anteriores años se da cuenta de que debe hacer reformas pactando con los liberalistas moderados. Como medidas sociales crea el consejo de ministros que sigue con carácter consultivo, y como medidas económicas crea el presupuesto nacional para controlar la deuda del país y crea la bolsa.
En los primeros años hay fuertes represiones a los liberalistas, siendo expulsados los cuadros liberales del ejército y encarcelando a sus líderes. Destacan la muerte de Mariana Pineda y el general Torrijos. Los realistas puros desconfían del rey y se identifican más con su hermano Carlos María Isidro y la inestabilidad del país aumenta con el problema sucesorio en el cual Fernando, tras contraer solo hijas antes de morir, anula la ley sálica para que su hija pueda reinar. (Última parte de Fernando VII)
Carlismo
La Guerra Carlista estalla tras la muerte de Fernando VII al proclamar a su hermano sus derechos en el Manifiesto de Abrantes. Fue una auténtica guerra civil en la que los absolutistas se levantan en defensa de la ley sálica. Los carlistas estaban apoyados por parte de la nobleza, clero, parte del ejército y mayoría del campesinado, mientras que el bando cristiano apoyaba la sucesión a Isabel II y estaba formado por absolutistas moderados, liberales moderados y progresistas. La guerra se prolonga por falta de dinero para financiarla. Se divide en tres fases:
Hasta 1835:
Los carlistas logran victorias con la guerra de guerrillas, pero saben que solo alcanzarían una victoria final conquistando grandes ciudades, por ende cayeron en la trampa de Bilbao y perdieron muchas tropas además de su gran general.1835-1837:
Los bandos son inamovibles, los carlistas atacan en una guerra de guerrillas en la que no ganan, pero a la vez tampoco pierden, pero son conscientes de que tienen que intentar lograr un golpe de efecto.1837-1839:
La regente busca restar apoyos salvando carlistas, mientras que estos realizan la expedición real en la que Carlos retira las tropas al norte a pesar de estar a las puertas de Madrid. Este episodio formará una división interna: los que quieren seguir luchando y los que no, los cuales consideran que hay que hacer pactos. El general Espartero aprovecha y los carlistas firman el Abrazo de Vergara en la que admitían a Isabel II como reina a cambio de que respetasen los fueros vascos y navarros. A pesar de ello, el carlismo no finalizó hasta la derrota en Morella en 1840. La Segunda Guerra Carlista surge tras los intentos fallidos de casar a Carlos Luis de Borbón con Isabel II. El conflicto termina con la detención del pretendiente cuando intentaba entrar en España.
Isabel II
Desde la muerte de Fernando VII en 1833 hasta 1868. Con ella se concluye la definitiva anulación de las bases del antiguo régimen y la consolidación del régimen liberal. Su reinado se divide en dos fases:
- 1833-1843: Durante las regencias se desarrolla plenamente la revolución liberal.
- 1844-1868: Con Isabel ya en el trono hay un control total del poder de los liberales moderados.
Unión Liberal y la crisis:
O’Donnell deja claras las intenciones de anular los excesos del bienio progresista, para ello reemplanta la Constitución de 1845 aunque añade algunos principios progresistas. Hay un periodo de cinco años de estabilidad, es una etapa marcada por la intervención militar española en África, ya que la política estaba basada en distraer a la población de problemas interiores a partir de acciones en el exterior. El inicio viene marcado por el ataque de las tropas rifeñas a las fuerzas españolas, ocurre una respuesta inmediata de las tropas del general Prim, quien se convierte en el nuevo hombre fuerte de los progresistas. Ocurren sucesivas expediciones militares y la apuesta de O’Donnell de mantener las desamortizaciones, le hace perder el favor de la corona. A partir de entonces ocurre un periodo de turno pacífico donde se alterna el poder entre los moderados y la Unión liberal, aunque la reina adoptará cada vez una posición más conservadora y autoritaria. La crispación se agudiza tras un levantamiento y conduce a la Revolución de 1868 encabezada por el almirante Topete. Las causas de la revolución son:- Una crisis política producida por su forma despótica de gobernar
- La crisis económica (que viene dada por una crisis financiera e industrial)
- La radicalización de posturas sociales
- La impopularidad de la reina
Década Moderada:
Desde 1844 hasta la revolución de 1854 viene marcada por el control del poder por parte de los liberales moderados encabezados por Narváez. El primer objetivo de Narváez es realizar otra carta magna, y el resultado es la Constitución de 1845 en la cual se recoge la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, un sufragio muy censitario y se limitan las libertades y derechos. Otras medidas que evidencian el giro conservador son:- La creación de la Guardia Civil
- El acentuamiento del centralismo
- La reforma de Hacienda
- El monopolio de la enseñanza o el concordato de 1851 en el cual se recoge como religión única el cristianismo a cambio de aceptar las ventas de las tierras amortizadas.
Bienio Progresista:
La revolución viene motivada por tres razones:- Los progresistas se vuelven más radicales
- El carácter dictatorial que va adquiriendo el gobierno
- Un pronunciamiento de O’Donnell que fracasa
- Se garantiza la monarquía como forma de gobierno
- Se recoge la descentralización y rebaja de impuestos