Generación del 27
Definición: Grupo de poetas que, asimilando la rica tradición literaria española, llegó a ser la más brillante promoción de la literatura española del siglo XX. Formado por poetas de entre el 20 y 35, se reúnen en la Residencia de Estudiantes de Madrid: (Salinas, Cernuda, Dámaso Alonso, F. García Lorca y Emilio Prados). Surge de su participación en el tercer centenario de Góngora y supuso el definitivo descubrimiento de la literatura barroca, que ensalzó la libertad de la imaginación y la supremacía de la metáfora.
Estos comparten Rasgos que hacen que se les pueda agrupar: fueron casi todos universitarios, profesores y críticos literarios. Políticamente son liberales, defensores de la República (marxistas). La Residencia de Estudiantes también fue algo clave para la formación del grupo, ya que allí residieron Lorca, Buñuel y otros muchos que llegaban atraídos por la cultura, conferencias, teatros… y sobre todo por la personalidad de Lorca.
No se puede hablar de un Estilo Común, pero sí es verdad que como denominador común podemos destacar la cierta tendencia al equilibrio entre lo intelectual y lo sentimental, entre la pureza estética y la autenticidad humana, entre la inspiración y la técnica. También se muestra a medio camino de lo minoritario y la inmensa mayoría, y de lo universal y lo puramente español, porque aunque sea muy abierta, la generación está muy arraigada a la tradición literaria española.
Características Generales (Rasgos Comunes)
– Mezcla de Tradición y Modernidad: esa pasión por la literatura clásica española, tanto culta como popular, viene influenciada por el romancero de Lorca y Gerardo Diego, en Alberti o de Garcilaso en Cernuda. También es fundamental la influencia de Góngora en el grupo por sus metáforas. Asimismo, también por Quevedo, Fray Luis, Lope de Vega…
La Generación del 27 son excelentes compositores de romances, sonetos y demás estrofas tradicionales.
Por otro lado, la influencia de Juan Ramón Jiménez de los “ismos” se observa en la innovadora tipografía de algunos poemas y los versículos.
– Cultivo Intenso de la Imagen y la Metáfora: Crean un vocabulario poético brillante y sugerente. Para la Generación del 27, el poeta debe esforzarse en crear imágenes alejadas del lenguaje corriente.
– Variedad de Temas: encontramos temas vanguardistas, relacionados con la técnica, lo moderno e intelectual. También otros más humanos, tradicionales como: amor, muerte, soledad, el paisaje….
6.2 Tendencia a la Deshumanización
Los primeros pasos de la mayoría de los poetas de la Generación del 27, son enseñados y apoyados por JRJ. Esta influencia, así como la influencia orteguiana de la deshumanización del arte, provoca un anhelo de depurar el poema de la anécdota humana, de renuncia a toda emoción que no sea la artística, nacida de la perfección formal. Según Dámaso Alonso, la palabra mágica era asepsia. Esto se puede ver en libros como Seguro de Azar con su ausencia de elementos decorativos y Aire Nuestro, con su lenguaje depurado y conceptual, mas su perfección formal, son buen ejemplo de esta inclinación deshumanizada.
La herramienta artística por excelencia es la metáfora, pero una metáfora audaz, nueva y original, que han aprendido en Ramón Gómez de la Serna y que concede al poema cierta frialdad. Salen poetas con un estilo vanguardista. Libros como Los Placeres Prohibidos y poesía como Espadas como Labios. Paralelamente surge una poesía neopopular que no desprecia lo humano. Canciones, Romance Gitano de Lorca y Marinero En Tierra de Alberti. En ellos la emoción, la métrica popular, se combina armoniosamente con esas nuevas metáforas. Por otra parte, el deseo de la perfección formal clasicista. Utilizan formas estróficas tradicionales.
Narrativa Española Posterior a 1936
8.1 Novela de los Años 40 (Camilo José y Carmen)
La producción durante la Guerra Civil es escasa y tenía que estar al servicio de los intereses de cada bando. Son obras de urgencia y de escasa calidad. La Guerra provoca el abandono de la tradición anterior, quedando rotas o abandonadas las tendencias renovadoras experimentales impulsadas por Baroja, Unamuno o Valle-Inclán.
Por otra parte, al acabar la guerra, buena parte de los intelectuales españoles que habían luchado al lado de la República tienen que marchar al exilio o han muerto. Es el caso de Benjamín Jarnés, Ramón J. Sénder (Réquiem por un campesino español) o Francisco Ayala.
Los escritores exiliados tras la guerra fundamentan su producción en sus reflexiones sobre España, en torno a la guerra civil y sus secuelas. Son continuadores del impulso realista y humanizado de la novela social de los años 30.
Los novelistas jóvenes al inicio de los 40 se encontraron con un ambiente absolutamente empobrecido, porque, además, la gran novela occidental no podía ser debidamente conocida, pues se sufre un importante aislamiento cultural con el exterior. Y sin olvidar la censura.
Esta época viene marcada por la desorientación y la búsqueda de una literatura acorde con los tiempos y en estas circunstancias se van a tener que desenvolver los novelistas de la posguerra.
Podemos constatar distintas tendencias en la narrativa de estos años:
Novela Nacionalista y Fantástica
Años CUARENTA: una tendencia de novela fantástica y humorística, mezcla de fantasía y humor para evadirse de la realidad tan dura que ha tocado vivir la generación de ese momento, destaca, por ejemplo, Wenceslao Fernández Flórez con El bosque animado. Con respecto a la novela nacionalista, surge un conjunto de escritores que defiende las nuevas circunstancias políticas del país, los valores tradicionales (Dios, Patria, Familia) y justifica la Guerra Civil y sus consecuencias. El máximo representante es Agustín de Foxá con la obra Madrid, de corte a checa.
La Novela Realista
El régimen político destroza el realismo crítico de preguerra, por lo que no es de extrañar que se sigan los cauces tradicionales. Es una literatura fuera de lo estético, pero que presenta algunas obras interesantes. En un primer momento se acogen a las técnicas del realismo tradicional, pero luego evolucionarán a formas más innovadoras autores como Miguel Delibes (La sombra del ciprés es alargada, 1948) o Gonzalo Torrente Ballester (Los gozos y las sombras, 1957 — 1962).
Tremendismo
Esta novela se puso de moda tras la guerra. Relata historias truculentas, en muchos casos de ambiente bélico. Es el suyo un neorrealismo áspero, de lenguaje bronco, expresivo, que refleja ambientes miserables. Son historias violentas y desgarradas, que ofrecen una visión degradante de la vida y el hombre. Decae la corriente al final de la década.
Antecedentes son la picaresca, Quevedo, el Naturalismo decimonónico, el esperpento o las novelas expresionistas de principios de siglo. La corriente se inició con autores que exaltaban la victoria bélica: Rafael García Serrano (La fiel infantería, 1943), pero Camilo José Cela irrumpe en ese panorama con un drama humano más hondo y no marcado por el maniqueísmo partidista: La familia de Pascual Duarte, de 1942, agria visión de realidades míseras y brutales desde la perspectiva de un asesino confeso.
Realismo Existencial
Se desarrolla paralelamente al tremendismo. Son novelas que giran en torno a la incertidumbre de los destinos humanos y la ausencia o dificultad de comunicación personal, desde una postura negativa, como un reflejo amargo de la vida cotidiana.
Sus temas son la soledad, la inadaptación, la frustración, la muerte… Las pueblan personajes marginales, desarraigados y desorientados.
Se habla de un malestar de raíz social debido al desconcierto de la guerra y sus secuelas. Técnicamente, tienden a la reducción de espacio, los personajes sufren presiones insoportables en un ámbito enrarecido. Los narradores prescinden de los artificios estilísticos, aunque algunos se muestran innovadores. Enfoque social. Ejemplos: Carmen Laforet, Nada.
8. 2. La novela de los cincuenta: la novela del realismo social (Camilo José Cela, Rafael Sánchez Ferlosio).
Los años cincuenta suponen el renacer de la novela española: aparece una nueva y fructífera generación de escritores (Generación de medio siglo) que, junto a la (Generación del 36), desarrollarán una narrativa comprometida.
Características de la Novela Social
– Las novelas reflejan la realidad española y sirven como instrumento de denuncia de las injusticias sociales. – La técnica narrativa se caracteriza por:
- El objetivismo: el narrador se limita a dar cuenta de los hechos, sin emitir juicios de valor (la llamada “desaparición del autor”; actúa como una cámara cinematográfica. Aun así, hay una inevitable selección de los hechos, ambientes y de personajes, por lo que la objetividad no puede ser total. Predomina el diálogo
- Suele haber un protagonista colectivo: como mucho, habrá alguno más representativo de un grupo social.
- Un desarrollo breve de la acción y en reducidos espacios. Parece desaparecer la fábula, entendida en sentido tradicional: no hay un argumento definido.
- Concentración temporal: En muchos casos la acción transcurre en poco tiempo: unas dieciséis horas en El Jarama
- Se ha hablado de un lenguaje sencillo, con un estilo poco elaborado. Esto es solo cierto a medias: Hay obras con pasajes profundamente líricos. Incluso la tremenda sencillez del uso coloquial en El Jarama requiere un trabajo cuidadoso. Las frases, eso sí, suelen ser cortas y el léxico ajustado a la simplicidad de las anécdotas intranscendentes que suelen recrearse.
- Preocupación por acercarse a la realidad para reflejarla fielmente. Precisamente con esa intención utilizan a menudo la técnica cinematográfica y presentan a los personajes en sus conductas, no en su aspecto psicológico.
- Deseo de transformación social, que a menudo no se exige, sino que se deja entrever: es el lector quien extrae conclusiones.
Temas Novela Social
– El mundo de lo cotidiano: El fulgor y la sangre (1954), de Ignacio Aldecoa, que muestra la épica de los pequeños oficios; Los Bravos de Fernández Santos, con la monotonía y dureza de la vida del campo. La burguesía deteriorada y superficial, frívola, es analizada, entre otros, por Delibes o Juan Marsé.
– La soledad y la incomunicación del individuo dentro de una sociedad provinciana (enlazando con las inquietudes existenciales, pero desde una perspectiva global, colectiva): Entre visillos, de Carmen Martín Gaite.
– La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época.
CAMILO JOSÉ CELA
Camilo José Cela toma de nuevo la delantera con La colmena (1951) germen de una actitud crítica que luego desarrollarán muchos novelistas. Prohibida por la censura, se trata de una novela de protagonista colectivo, cuya unidad proviene del ambiente de miseria en que viven los personajes. Es ejemplo de relato objetivista, pues el autor se limita a presentar desde fuera lo que sucede, como si se tratara de un testigo imparcial; el tempo queda reducido a tres días, y el espacio limitado a una zona de Madrid, que simboliza a toda España.
Su estructura y perspectiva narrativas adelantan algunas de las innovaciones posteriores: el protagonista colectivo, la ausencia de un final preciso, que la convierte en una novela abierta; el alcance existencial y social de la obra, el desorden cronológico de los capítulos divididos en secuencias; y en parte, el objetivismo conductista de la perspectiva narrativa.
En San Camilo, desarrolle la técnica del monólogo interior y trata el tema de la Guerra Civil mientras que Oficio de Tinieblas 5 y Mesurca para dos muertos son novelas de clara vocación experimental y de un complejo trabajo lingüístico.
Camilo José Cela practica otros géneros narrativos como son el cuento, las fábulas, el periodismo y el ensayo. Camilo José Cela Mereció el Premio Nobel en los años 1989.
RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO
El Jarama, fue una de sus novelas que tuvieron gran repercusión en la época. El autor se limita a transcribir los distintos momentos de un día de ocio de unos jóvenes, en el que su interés argumental es escaso, con una precisión desusada, para mostrar la alienación de la vida cotidiana, su vacío y vulgaridad. En la novela domina por completo el diálogo y se recrea eficazmente el lenguaje coloquial, con una técnica cinematográfica.
Rafael Sánchez Ferlosio ya había escrito anteriormente Industrias y andanzas de Alfanhui, una narración estimulante, plástica y mágica en la que cuenta la relación de un niño con la naturaleza que le rodea. También fue autor de obra ensayista, como Las Semanas del Jardín.
8.3 Novela de los Sesenta y Principios de los Setenta (Luis Martín, Miguel Delibes, Juan Goytisolo…)
Durante los setenta se produce el realismo social comienza a decaer y su progresiva sustitución por nuevos modos expresivos: renovación de estructuras, forma, lenguaje y estilo. A esta época se le denomina como neovanguardismo. No supone ningún cambio, pero la literatura deja de usarse como arma de lucha política. El interés del escritor se centra en la renovación formal y en la experimentación técnica y lingüística.
Las Obras tienden a indagar en la experiencia personal y reflejar estados de conciencia. En 1962 se publican Tiempos de Silencio de Luis Martín Santos, que tuvo gran influencia en los novelistas españoles. Importante también es el nido del Boom hispanoamericano, donde artistas extraen técnicas nuevas y rompen con la narrativa tradicional.
Características de la Novela Experimental
- La Trama narrativa pierde importancia: se mezclan sucesos verosímiles con otros imaginarios
- Los PERSONAJES sufren profundas transformaciones: El protagonista vuelve a ser el centro de la novela pero no es un ser definido
- El ESPACIO se convierte en un marco impreciso
- Cambios en el TIEMPO novelesco: el tiempo es no lineal. El desorden cronológico y el caso temporal puede convertir el texto en un auténtico rompecabezas para el lector
- La ESTRUCTURA está relacionada con el tiempo. Al no existir progresión lineal de la acción, se pierde la estructura del desarrollo, nudo y desenlace
- Hay un empleo flexible de las personas narrativas: que supone una fluctuación del punto de vista. Pasando del narrador omnisciente, al narrador personaje o el uso de la segunda persona a la combinación de todos estos
- La renovación lingüística y estilística: se emplea un léxico rebuscado, rupturas sintácticas, oraciones largas y complejas / frases breves, uso del lenguaje coloquial entre muchas más
- Recursos TÉCNICOS: descripciones, diálogos, monólogos, composición…
Técnicas-> libre fluir de la conciencia
Descripción hipertrofiada: muchos elementos, perspectivas, monólogos…