La Gloriosa: Revolución de 1868, Monarquía de Amadeo y Primera República Española

La Revolución de 1868 y el Inicio de una Nueva Era

En 1868 tuvo lugar la revolución conocida como La Gloriosa, que inició una etapa de libertades plasmadas más tarde en la Constitución de 1869 y la Primera República.

Causas de la Revolución de 1868

  • Crisis financiera: Puso en evidencia que las inversiones ferroviarias no eran suficientes ni rentables.
  • Crisis industrial: Provocada por el encarecimiento del precio del algodón debido a la Guerra de Secesión de EE.UU. Algunas industrias quebraron, el precio aumentó y bajó aún más la calidad de vida.
  • Crisis de subsistencia: Provocada por una sucesión de malas cosechas que derivó en escasez de trigo y aumento de su precio.

Debido a estas tres crisis, los grandes negociantes, ligados a capitales extranjeros, reclamaban un gobierno que tomase medidas para salvar sus inversiones en bolsa. Los industriales pedían proteccionismo, y los obreros y campesinos denunciaban su miseria mediante motines y revueltas.

Poco después, el Pacto de Ostende pondría fin al reinado de Isabel II.

El 18 de septiembre de 1868 comenzaría la revuelta con Juan B. Topete, Prim y Serrano. Un día más tarde, se denunciaba la corrupción de la monarquía con un manifiesto, se anunciaba un gobierno provisional y una convocatoria a cortes constituyentes con sufragio universal.

La Batalla de Alcolea entre fuerzas gubernamentales y sublevadas dio lugar a la dimisión del gobierno y provocó el exilio de Isabel II.

En paralelo al pronunciamiento militar, se formaron juntas en las ciudades, que emergieron como poderes autónomos, destituyendo autoridades, impulsando la milicia nacional e incorporando demandas populares a su programa.

Prim y Serrano veían la revolución como un movimiento desde arriba protagonizado por unos pocos dirigentes con objetivos limitados al cambio político.

Se nombró un gobierno provisional encabezado por Prim y con Serrano como regente. El gobierno disolvió las juntas, frenó el proceso revolucionario y estabilizó la situación fijando decretos democratizadores.

Se convocaron elecciones con sufragio universal masculino para mayores de edad (25).

En 1869, una coalición entre progresistas, unionistas y demócratas monárquicos ganó las elecciones.

Las cortes se reunieron poco después para redactar una constitución con un amplio régimen de derechos y libertades, la más demócrata de su época.

El Estado quedaba como monarquía parlamentaria, con un monarca sin derecho a voto y cortes con el poder legislativo. Serrano sería el regente y Prim jefe de gobierno.

El republicanismo estaba dividido en dos tendencias: unitaria y federal.

Uno de los objetivos de La Gloriosa fue el crecimiento económico. El ministro Figuerola impulsó una reforma arancelaria, introdujo un liberado librecambismo y abrió la economía española al exterior. Introdujo una reforma fiscal, la peseta y la Ley de Minas.

La regencia tuvo oposiciones como los carlistas, que se agruparon bajo Cánovas del Castillo y realizaron una serie de levantamientos que derivarían en motines y revueltas.

A finales de 1868 se inició en Cuba la Guerra de los Diez Años.

La Monarquía de Amadeo de Saboya

Tras la definición del Estado y la Constitución de 1869, se inició una búsqueda de un nuevo rey que sustituyera a los Borbones. La elección final fue Amadeo de Saboya, un rey italiano perteneciente a la casa de la unificación italiana.

El candidato fue sometido a una votación en las cortes y ganó por poco con el apoyo de progresistas y unionistas.

Amadeo llega a España tres días después del asesinato de Prim, lo que acentuó la inquietud sobre su mandato. No consiguió la aceptación de las clases populares ni tampoco la de la aristocracia isabelina, ni de una parte del ejército.

Serrano presidió el primer gobierno de la monarquía, formado por la coalición de progresistas, unionistas y demócratas. El nuevo partido constitucional, dirigido por Sagasta, dirigió a los conservadores. El partido radical de Zorrilla a los progresistas de izquierda y demócratas.

Se realizaron una serie de movimientos en contra de la monarquía:

  • Los conservadores, bajo la dirección de Cánovas, organizaron la restauración de los Borbones.
  • Los carlistas abandonaron el sistema y se iniciaron en una nueva guerra.
  • En Cuba, una insurrección armada en 1868.

Finalmente, hubo revueltas y protestas que acabaron con la renuncia de Amadeo en 1873.

La Primera República Española

Las nuevas cortes se abrieron y se formó un nuevo gobierno presidido por Pi y Margall. Se elaboró un nuevo proyecto de constitución. El cambio más radical fue la estructura del Estado. La constitución no llegó a aceptarse.

La proclamación de la república había acelerado y animado el conflicto carlista.

La sublevación cantonal fue el conflicto más grave. La proclamación de cantones independientes fue la consecuencia de aplicar de forma radical y directa la estructura federal desde abajo. El 12 de julio de 1873 se proclamó el Cantón de Cartagena.

El presidente Pi y Margall se opuso a sofocar la revuelta por las armas y fue sustituido por Nicolás Salmerón, que más tarde sería sustituido por Emilio Castelar por oponerse a firmar dos penas de muerte a cantonalistas.

La derrota de Castelar abría la puerta a un nuevo gobierno federal. Esta posibilidad precipitó el golpe de Estado del general Pavía, que con fuerzas de la guardia civil irrumpió en las cortes sin encontrar resistencia política.

El 29 de diciembre de 1874, Martínez Campos encabezó un pronunciamiento en Sagunto que proclamó rey de España a Alfonso XII, hijo de Isabel II.