Contexto del Arte Gótico
El arte Gótico es la expresión de una transformación general de la sociedad europea que abarca desde los aspectos socioeconómicos hasta el pensamiento filosófico y religioso. Las condiciones que hacen posible la aparición del nuevo estilo son:
- El desarrollo del comercio, de las ciudades y de la burguesía como clase social. Las catedrales son el símbolo de la prosperidad de la ciudad y de sus habitantes burgueses.
- La Iglesia mantiene su importancia y se beneficia del impulso espiritual de nuevas órdenes mendicantes: franciscanos y dominicos, que aportan nuevos valores como la pobreza, la humildad o la compasión.
- Nueva mentalidad filosófico-religiosa. En las ciudades surgen las primeras universidades en las que triunfa el aristotelismo, para el que la observación de la realidad es la base del conocimiento. En relación con él, se desarrolla una nueva mentalidad religiosa representada por San Francisco de Asís, que valora la belleza y la perfección de la naturaleza como manifestación de la sabiduría divina. Esta ideología responde a las necesidades de la burguesía, para la que su éxito en la vida está ligado a la observación y la experimentación.
Frente al arte Románico, que representaba a una sociedad ruralizada y feudal, el Gótico es un arte urbano y burgués que refleja un cambio de mentalidad en la que se va imponiendo una cierta secularización. Es un estilo que se desarrolló en Europa occidental en los últimos siglos de la Edad Media: desde mediados del siglo XII hasta el siglo XVI, excepto en Italia, donde en el siglo XV se inició el Renacimiento.
El Gótico surgió en Île-de-France (región de París) a mediados del siglo XII y desde aquí se difunde a otros países europeos, pero no en el mismo momento. Es una evolución del Románico, aunque se opondrá a éste en el sistema constructivo y en el simbolismo de sus edificios (ligeros, elevados y luminosos), en la importancia de la arquitectura civil y en el naturalismo de las artes plásticas.
Características y Sistema Constructivo de la Arquitectura Gótica
El Nuevo Sistema Constructivo
La arquitectura gótica tiene muchos elementos de continuidad respecto al Románico, pero frente a la pesadez y predominio de la masa sobre el vano propios de este último, en el Gótico las construcciones son ligeras, con predominio de los vanos, gracias a un sabio empleo del equilibrio de empujes y fuerzas. Utiliza como materiales la piedra tallada en sillares regulares y ligaduras metálicas afirmadas con plomo.
Los elementos constructivos de la arquitectura gótica son:
Elementos Sustentados
- El arco apuntado u ojival: Es el elemento más representativo del Gótico, aunque ya se había usado en otros estilos como el Románico final o el arte islámico. El arco apuntado es más seguro porque los dos segmentos de circunferencia que lo forman se apoyan y apuntalan mutuamente, disminuye los empujes verticales sobre el muro y desplaza el peso hacia los laterales, lo que le confiere esbeltez. Expresa esfuerzo y dinamismo, y tiene un gran valor decorativo.
- La bóveda de crucería: Es el elemento más distintivo del Gótico. Está formada por el cruce de dos arcos apuntados en diagonal (nervios), que quedan visibles. La bóveda se apoya sobre dos arcos formeros (paralelos al eje de la nave) y sobre dos arcos fajones (transversales al eje de la nave). La utilización de la bóveda de crucería tiene una serie de ventajas técnicas y estéticas:
- Los nervios adquieren un papel definitivo en la construcción, ya que en ellos descansa la bóveda y gracias a ellos el arquitecto concentra la carga de la cubierta en puntos discontinuos.
- Al disminuir el peso de la bóveda, se pueden abrir grandes vanos en los muros.
- Se adapta con flexibilidad a diferentes espacios.
- Existen varios tipos, como la bóveda sexpartita, las bóvedas estrelladas y la bóveda de abanico.
Elementos Sustentantes
Son los que recogen los empujes de las bóvedas. Son de dos tipos:
- Interiores: Los pilares fasciculados. Los nervios de la bóveda se prolongan por el muro y los pilares en forma de finísimas columnas adosadas, llamadas baquetones, que llevan los empujes verticales hasta el nivel del suelo. El soporte se va complicando conforme se complica también la bóveda, al multiplicarse los baquetones.
- Exteriores: Arbotantes y estribos o contrafuertes.
- El arbotante es un arco exterior que se apoya en su parte superior en el arranque de la bóveda de crucería (generalmente a la altura del arranque de los arcos fajones y formeros), pasa por encima de las naves laterales y transmite el empuje de ésta a un contrafuerte exterior. Es un arco de descarga cuya misión es transmitir el empuje lateral de la bóveda hacia el exterior, contribuyendo a asegurar la estabilidad.
- El contrafuerte es un pilar grueso adosado al muro exterior que soporta el empuje lateral que le transmite el arbotante.
- El pináculo es un remate piramidal o cónico, a menudo decorado, situado sobre el contrafuerte. Su peso vertical ayuda a contrarrestar los empujes oblicuos del arbotante, contribuyendo a la estabilidad vertical del contrafuerte.
El Sistema de Equilibrio
El empuje de las bóvedas se descompone en empujes verticales y empujes laterales. Los verticales se solucionan con los pilares y los laterales con los arbotantes y contrafuertes. Los nervios, pilares, contrafuertes y arbotantes constituyen un “esqueleto de piedra” que es el responsable de la estabilidad del edificio.
Características Arquitectónicas Clave
La arquitectura gótica se caracteriza por:
- El predominio del vano sobre el macizo: El muro pierde su función sustentante principal, que es asumida por el esqueleto de pilares y arbotantes. Se convierte en un mero cerramiento, lo que permite abrir grandes ventanales con vidrieras que tamizan la luz y colorean el espacio interior. La luz adquiere un gran valor simbólico y estético.
- Elevación y movimiento ascendente: El sistema constructivo permite que el edificio alcance gran altura. Además, todos los elementos (verticalidad de pilares y baquetones, arcos apuntados, pináculos, torres rematadas en flechas o agujas) están concebidos para acentuar la sensación de elevación y dirigir la mirada hacia arriba.
- Unión del edificio y el entorno: A diferencia del Románico, el edificio gótico se relaciona con el espacio exterior. Los arbotantes, pináculos y flechas parecen proyectar la estructura hacia fuera, creando una transición entre el edificio y su entorno.
- Elementos decorativos: El Gótico presta menos importancia a la decoración mural y de techos planos, y mucha a los vanos: ventanales y rosetones, galerías caladas (tracería) y portadas monumentales. Las ventanas y puertas a menudo se rematan con un elemento triangular decorativo llamado gablete.
Tipos de Edificios Góticos
Arquitectura Religiosa
La catedral es el edificio gótico por excelencia. Emplea preferentemente la planta de cruz latina, con tres o cinco naves, siendo la central más ancha y alta que las laterales. El transepto suele situarse hacia el centro de la longitud del templo. El ábside es generalmente poligonal y cuenta con girola o deambulatorio, a menudo con capillas radiales. El alzado interior de la nave central se suele dividir en niveles: arcadas que separan las naves, triforio (galería estrecha sobre las arcadas) y claristorio (cuerpo superior de ventanas). El coro puede situarse en la cabecera o en el centro de la nave principal. En el exterior, destacan las grandes fachadas monumentales con abundante decoración escultórica. Las portadas suelen tener arcos apuntados y abocinados (arquivoltas).
La arquitectura monástica mantiene cierta importancia, reactivada por la aparición de las nuevas órdenes mendicantes.
Arquitectura Civil
La arquitectura civil irá adquiriendo una mayor importancia a finales de la Edad Media, reflejando el auge de las ciudades y la burguesía. Destacan edificios como ayuntamientos, casas gremiales, lonjas comerciales, palacios urbanos y hospitales.
Etapas de la Arquitectura Gótica Europea
Transición del Románico al Gótico: La Arquitectura Cisterciense
La catedral de Durham (Inglaterra), de finales del siglo XI, está considerada un precedente importante del Gótico al utilizar tempranamente la bóveda de crucería y arcos ligeramente apuntados. A la formación del nuevo estilo contribuyó también de forma decisiva la Orden del Císter, surgida como una reacción contra la Orden de Cluny por considerar que esta había abandonado las normas de austeridad de San Benito. Por ello, la reforma cisterciense crea una arquitectura de gran austeridad decorativa y pureza de formas, que incorpora elementos estructurales góticos como el arco apuntado y la bóveda de crucería. Ejemplos: Abadías de Fontenay, Clairvaux, Cîteaux.
Gótico Inicial o Protogótico Francés (Segunda Mitad Siglo XII)
Coincidiendo con el Románico final, se inician las auténticas innovaciones técnicas que anuncian el Gótico en la reconstrucción de la cabecera de la iglesia de la abadía de Saint-Denis (considerada la cuna del Gótico). Otros ejemplos tempranos son las catedrales de Senlis, Laon y Notre-Dame de París. Utilizan arcos apuntados y bóvedas de crucería (a menudo sexpartitas), y progresivamente van aumentando la altura, pero son todavía edificios relativamente macizos y robustos, conservando elementos como la tribuna sobre las naves laterales.
Gótico Clásico (1200-1250, Siglo XIII)
Es el momento de esplendor del Gótico francés, en el que se construyeron las grandes catedrales y la arquitectura gótica adquiere sus rasgos estructurales definitivos. La catedral de Chartres es el mejor ejemplo del modelo gótico clásico, ya que se construyó en poco tiempo (1195-1220). En ella se sustituye la tribuna por el triforio, formado por un estrecho pasillo. La nave central es considerablemente más alta que las laterales, y el alzado se articula en arcadas, triforio y claristorio. La catedral de Reims (iniciada en 1211) y la catedral de Amiens (iniciada en 1220) siguen este modelo, alcanzando alturas aún mayores y perfeccionando el sistema constructivo.
Gótico Radiante (Mediados Siglo XIII – Siglo XIV)
Se inicia con proyectos como la cabecera de la catedral de Beauvais (la más alta del Gótico, aunque parcialmente derrumbada). Los edificios buscan una mayor esbeltez y verticalidad. La luz se convierte en el elemento esencial, exagerando la desmaterialización de los muros, que se sustituyen por vidrieras cada vez más grandes y decoradas con complejas tracerías (de ahí el nombre ‘radiante’). La Sainte Chapelle de París es su mejor ejemplo: consta de dos pisos; la capilla inferior es un espacio de poca altura a modo de cripta, totalmente policromada; la capilla superior es de una altura extraordinaria y en ella el muro ha sido prácticamente sustituido por inmensas vidrieras. La luz coloreada inunda el espacio interior.
Gótico Flamígero (Siglo XV)
Supuso un importante cambio estético, aunque con pocas aportaciones técnicas nuevas. Se caracteriza por una decoración exuberante y virtuosa. Las tracerías adoptan formas curvilíneas y sinuosas, semejantes a llamas (de ahí el nombre ‘flamígero’). Las bóvedas se hacen más complejas (estrelladas, de terceletes). Los arcos se diversifican (carpanel, conopial). Es el auge de las construcciones civiles. En Gran Bretaña, se desarrolla el estilo Perpendicular, con bóvedas de abanico. En España, en el reino de Castilla, se impone el estilo hispano-flamenco o isabelino. En Francia destacan la fachada de la catedral de Tours y la Torre de Beurre de la catedral de Ruan. En los Países Bajos destacan los ayuntamientos de Bruselas, Brujas y Lovaina.
La Arquitectura Gótica en España
Corona de Castilla
- Siglo XIII: Se construyen la mayoría de los grandes edificios siguiendo el modelo francés clásico. La catedral de Burgos se inicia en 1221; su planta y alzado siguen el modelo típico del templo gótico francés. La cubierta la forman sencillas bóvedas de crucería. El interior es de gran luminosidad debido a los grandes ventanales y dos rosetones. Destaca la fachada occidental, o de Santa María, situada a los pies del templo, rematada por esbeltas agujas caladas construidas en el siglo XV. La catedral de León se construye en la segunda mitad del siglo XIII, inspirada en el gótico radiante francés. La fachada principal tiene una triple portada, gran rosetón central y dos torres. Su planta es de cruz latina con cabecera muy desarrollada. La nave central es mucho más elevada que las laterales y tiene tres niveles: arcadas, estrecho triforio y un amplísimo claristorio. Lo más destacado de esta catedral son sus excepcionales conjuntos de vidrieras, que sustituyen gran parte del muro y proporcionan una enorme luminosidad.
- Siglo XV (Gótico Flamígero / Hispano-Flamenco): Se desarrolla el gótico final o flamígero, que supuso la complicación de las bóvedas, una simplificación de las plantas, el adelgazamiento de los soportes, la frecuente desaparición de la girola en nuevas construcciones y un gran aumento de la decoración. Ejemplo: La catedral de Sevilla se comenzó a edificar en 1401 sobre el solar de la antigua gran mezquita almohade (de la que se conservó el Patio de los Naranjos y el alminar, la Giralda). Es una de las catedrales góticas más grandes del mundo, de planta rectangular (tipo salón) con cinco naves, siendo la central más alta, y cabecera plana. Destacan arquitectos como Juan Guas, que funde el gótico flamígero con formas mudéjares dando lugar al estilo hispano-flamenco o isabelino (Palacio del Infantado en Guadalajara, Monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo). En Burgos destacaron los Colonia (Juan y su hijo Simón). A Juan de Colonia se deben las agujas de la catedral de Burgos y la Cartuja de Miraflores. Simón de Colonia realizó la Capilla del Condestable en la cabecera de la catedral de Burgos, una construcción de planta octogonal cubierta por una espectacular bóveda de crucería estrellada y calada, con influencia islámica.
Corona de Aragón
La arquitectura gótica en la Corona de Aragón presenta diferencias respecto a la castellana:
- Mayor sobriedad decorativa y simplicidad estructural.
- Los ventanales tienen menor desarrollo en comparación con el gótico francés o leonés.
- Los arbotantes a menudo se disimulan o incluso se eliminan, utilizando contrafuertes interiores que generan capillas laterales entre ellos.
- Se buscó un adelgazamiento de los pilares y una menor diferencia de altura entre naves para conseguir un espacio interior más unitario y diáfano (iglesias de planta de salón).
Ejemplos:
- La catedral de Lleida (Seu Vella) se comenzó a edificar en el siglo XIII. Se inició en estilo románico tardío, pero pronto adoptó elementos góticos. Tiene planta basilical de tres naves con transepto y cabecera con cinco ábsides semicirculares. La bóveda de crucería descansa en robustos pilares compuestos y contrafuertes exteriores.
- La catedral de Palma de Mallorca se comenzó a edificar en el siglo XIII. Sigue el modelo de planta de salón: basilical de tres naves (la central altísima) sin transepto marcado en planta ni girola, y con capillas construidas entre los contrafuertes. A pesar de la gran diferencia de altura de las naves, se ha conseguido dar una gran sensación de unidad espacial gracias a la esbeltez de los pilares y la luz que penetra por los rosetones y ventanas altas.
- Otras obras importantes son la Catedral de Barcelona, Santa María del Mar (Barcelona), la Catedral de Girona (con la nave gótica más ancha del mundo) y la Lonja de Valencia.
Evolución de la Pintura Gótica Europea
Estilo Ítalo-Gótico (Siglos XIII – XIV)
Italia mantuvo durante la Edad Media una fuerte personalidad artística, en parte debido a la persistente influencia bizantina, que imponía ciertos convencionalismos temáticos y estilísticos (fondos dorados, rigidez, falta de volumen), especialmente visible en el mosaico. Sin embargo, la pintura mural tuvo una gran importancia y fue un campo para la innovación.
En Italia, en los siglos XIII y XIV, se desarrollan dos escuelas pictóricas principales:
- Escuela de Florencia: Romperá de forma progresiva con la tradición medieval de inspiración bizantina. En el Duecento (siglo XIII), en ciudades como Pisa y Lucca, se empiezan a humanizar las representaciones, especialmente en los crucifijos pintados. En el Trecento (siglo XIV), Cimabue representa a la Virgen como una reina celestial en un trono, aún con rasgos bizantinos como los pliegues convencionales y el fondo dorado, pero con mayor volumen y expresividad. La gran figura de esta escuela es Giotto di Bondone, considerado precursor del Renacimiento, quien introduce la representación del espacio tridimensional, el volumen de las figuras, la expresión de emociones y un mayor naturalismo narrativo.
- Escuela de Siena: Es, en general, menos innovadora que la florentina, manteniéndose más apegada a la tradición bizantina y al lirismo gótico. Representa espacios más irreales y decorativos. Duccio di Buoninsegna (c. 1255-1318) es el creador de esta escuela. Está influido por la iconografía bizantina, pero la embellece suavizando los contornos, usando colores suaves y dotando a los rostros de melancolía. Simone Martini (c. 1284-1344) desarrolla un estilo elegante, refinado y decorativo, con líneas sinuosas. Los fondos siguen siendo dorados y planos, pero encontramos un cierto interés por la sensación de perspectiva (influencia de Giotto) y un mayor realismo en detalles.
Estilo Gótico Internacional (Primera Mitad Siglo XV)
Es un estilo cortesano, refinado y elegante, que se difunde por las cortes europeas y resulta de la mezcla de influencias diversas: el interés narrativo y las líneas curvas de las miniaturas francesas; la elegancia, el colorido luminoso y el refinamiento de la escuela de Siena; y la creciente tendencia realista de la pintura flamenca. Se caracteriza por el gusto por el lujo, los detalles preciosistas, las figuras estilizadas y elegantes, las líneas curvas y un intento de representar la perspectiva de forma empírica, aunque no científica. Destacan los hermanos Limbourg (miniaturistas de Las muy ricas horas del Duque de Berry), Gentile da Fabriano y Pisanello en Italia.