El Modernismo: Estética y Ruptura
La arquitectura Modernista surge como una ruptura con la rigidez académica, apostando por una estética donde la función y la ornamentación conviven en armonía. Esta corriente se distingue por la integración de materiales tradicionales como el ladrillo con innovaciones de la era industrial, especialmente el hierro forjado y el vidrio, que a menudo quedan a la vista en cubiertas y miradores. Las fachadas y los interiores huyen de la simetría, adoptando plantas Sigue leyendo