Cervantes: Poeta, Dramaturgo y Genio Novelista Creador de El Quijote

Propiedades Textuales (Plantilla de Comentario)

El texto cumple con las propiedades de adecuación, coherencia y cohesión.

El texto propuesto es adecuado porque pertenece a una situación y a un contexto (texto de [indicar tipo de texto] publicado en [indicar fuente]) concreto. La intención del autor es [indicar intención], por lo que emplea un registro lingüístico [indicar registro] y, por ende, es un texto [indicar tipo según registro/intención].

El texto es coherente porque sigue una progresión temática lógica sobre un tema ([indicar tema principal]) y sus diferentes remas ([indicar subtemas o ideas secundarias]). La coherencia queda reforzada por los elementos de cohesión:

  • Recurrencia léxica: ([ejemplo 1], [ejemplo 2], [ejemplo 3])
  • Recurrencia semántica a través de:
    • Sinonimia ([ejemplo])
    • Antonimia ([ejemplo])
    • Hiperonimia ([ejemplo]) con sus hipónimos ([ejemplo])
  • Recurrencia sintáctica a través de sintagmas ([ejemplo]) y oraciones ([ejemplo]).

Destaca la deixis de valor ‘[anafórico/catafórico]’ ‘[pronominal/adverbial/léxica]’ ([ejemplo]) y la elipsis ([ejemplo]). Predominan los marcadores discursivos de ([indicar tipo, ej: adición, contraste, causa…]).


La Figura Literaria de Miguel de Cervantes

Cervantes Poeta

En su época no fue reconocido como poeta destacado. Sobresalen los romances integrados en sus novelas. Solo publicó El viaje del Parnaso, obra extensa de 3300 versos, escrita en tercetos, en la que enjuicia a los poetas españoles contemporáneos con elogios o sátiras. Contiene también referencias autobiográficas.

Cervantes Dramaturgo

Cervantes experimentó dificultades en el teatro debido al auge de la fórmula teatral de Lope de Vega. Inicialmente, Cervantes siguió en su teatro las reglas aristotélicas de las tres unidades (acción, tiempo y lugar), pero progresivamente fue incorporando elementos propios de la fórmula que triunfaba en la época, la de Lope de Vega, un teatro que rompía con los moldes dramáticos clásicos.

Entre 1583 y 1585, Cervantes escribió varios dramas, de los cuales conservamos La Numancia, considerada la mejor tragedia del siglo XVI, y Los tratos de Argel, basada en la experiencia de su cautiverio. En 1615 publicó Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados. Las comedias son variadas en temas y asuntos.

Entre los entremeses destacan: El retablo de las maravillas, La cueva de Salamanca, El viejo celoso y El juez de los divorcios.

Cervantes Novelista

Es en el campo de la novela donde la figura de Cervantes descuella especialmente. Experimentó con la mayor parte de los modelos narrativos previos, por ello, será un autor clave en la renovación de los géneros literarios que se dará en el Barroco. Casi todas las fórmulas narrativas del siglo XVI son ensayadas por Cervantes:

  • La Galatea es un libro pastoril.
  • El Quijote es, a su modo, un libro de caballerías (aunque paródico).
  • Las Novelas ejemplares parten del molde de las novelas cortas italianas.
  • Los trabajos de Persiles y Sigismunda sigue el modelo de la novela bizantina.

Cervantes no se limitó a recrear más o menos hábilmente todo el acervo literario de su tiempo, sino que acierta a convertir su cultura libresca en materia viva. Dentro de las Novelas Ejemplares, suele agruparse las novelas en dos grupos:

  • Realistas: Rinconete y Cortadillo, El licenciado Vidriera, El celoso extremeño, El casamiento engañoso y El coloquio de los perros.
  • Idealistas: El amante liberal, La española inglesa, La fuerza de la sangre, Las dos doncellas.

Combinan rasgos de ambos grupos La gitanilla y La ilustre fregona.


El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

Origen de El Quijote

Existen varias teorías sobre el origen de El Quijote:

  1. Teoría de los modelos vivos: Sostiene que Cervantes se inspiró en personas reales para crear sus personajes. Se han buscado en archivos y ayuntamientos de La Mancha nombres similares a los cervantinos, sin demasiado éxito concluyente.
  2. Teoría del Entremés de los romances: Defendida por Ramón Menéndez Pidal, expone que Cervantes se inspiró en el anónimo Entremés de los romances para escribir la novela. Los paralelismos entre el Entremés y los primeros capítulos de El Quijote son notables. En el entremés, Bartolo es un labrador que se vuelve loco leyendo romances y se va al campo pensando que es un héroe del Romancero en busca de aventuras; finalmente es apaleado y regresa a casa, derrotado y maltrecho. Se cree que el Entremés fue escrito por un enemigo de Lope de Vega y que Bartolo representa a Lope.
  3. Teoría de la parodia de los libros de caballerías: Cervantes afirma explícitamente que escribió El Quijote para ridiculizar los libros de caballerías. Toda la obra parodia los esquemas de estos libros, pero el desarrollo de la novela supera la motivación inicial por la gran hondura psicológica y humana de los personajes. Hay que tener en cuenta que, aunque seguían siendo populares entre los lectores, en 1605 ya apenas se escribían nuevos libros de caballerías. La parodia comienza con el título completo El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha:
    • Mancha: Tiene valor polisémico; por un lado, remite a la región geográfica, pero también podría aludir irónicamente a ‘manchado’ (connotaciones de linaje impuro, converso) o a un lugar vulgar y poco épico.
    • Quijote: Es un vocablo burlesco, ya que es una pieza de la armadura (la que protege el muslo) y su terminación ‘-ote’ puede tener un matiz aumentativo o despectivo.
    • Ingenioso e hidalgo: En la época cervantina, ‘ingenioso’ podía asociarse con la melancolía o la locura, e ‘hidalgo’ designaba al escalón más bajo de la nobleza, a menudo empobrecido, términos considerados poco heroicos para un caballero andante.

Estructura y Publicación

El Quijote se divide en dos partes, pero se estructura narrativamente sobre tres salidas que hace el protagonista en busca de aventuras. Ambas partes tienen un prólogo, dedicatoria y una sucesión de capítulos (52 la primera parte y 74 la segunda). Las dos primeras salidas suceden en la primera parte y la tercera salida ocupa toda la segunda parte.

  • En 1605 se publicó la primera parte con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
  • En 1615 apareció la segunda parte con el título de Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.

El Quijote se construye como una estructura compleja, a veces comparada con una muñeca rusa, donde las tramas principales encierran otras historias más pequeñas. Tal es el papel que cumplen las novelas intercaladas en la primera parte (como El curioso impertinente o la Historia del cautivo), que muestran las diversas formas de novelar de la época y revelan la habilidad virtuosa y constructiva de Cervantes, capaz de utilizar y relacionar docenas de personajes e historias diferentes.

Elementos Estructurales Relevantes

Tipo de ContenidoEjemplos (Primera Parte)Ejemplos (Segunda Parte)
Aventuras PrincipalesMolinos de viento, rebaños, vizcaíno, galeotes, venta (castillo).Leones, bodas de Camacho, cueva de Montesinos, barco encantado, clavileño, lucha con el Caballero de la Blanca Luna.
Historias Secundarias / InterpoladasHistoria de Marcela y Grisóstomo, Historia de Cardenio, Luscinda, Dorotea y Don Fernando, Novela del curioso impertinente, Historia del cautivo y Zoraida.(Menos frecuentes y más integradas) Historia de Basilio y Quiteria (Bodas de Camacho), episodios con los Duques.
Reflexiones / Discursos / Elementos MetaliterariosEscrutinio de la librería, Discurso sobre la Edad de Oro, Discurso sobre las armas y las letras, Mención del supuesto autor Cide Hamete Benengeli.Debate sobre la traducción de Cide Hamete, Referencias y críticas a El Quijote de Avellaneda, Diálogos sobre literatura y teatro.

Técnicas Narrativas y Temas Clave

Fusión de Realidad y Ficción

Una característica fundamental de la novela de Cervantes es la habilidad para fundir la realidad y la ficción. Los límites entre lo que es ‘real’ dentro del mundo narrativo y lo que pertenece a la imaginación (o locura) de Don Quijote son a menudo difusos.

El Perspectivismo

Cervantes se caracteriza por el uso magistral del perspectivismo, que consiste en ofrecer perspectivas distintas y a menudo contradictorias sobre la misma realidad. Consecuencia de ello es que muchos elementos en El Quijote son ambiguos o sujetos a interpretación, pues Cervantes parece jugar a confundir o invitar a la reflexión del lector.

  • Perspectivismo autorial: El primer ejemplo se centra en la figura del autor de la historia. Aparecen múltiples instancias narrativas: Cervantes como editor/compilador, el supuesto historiador arábigo Cide Hamete Benengeli, el traductor morisco anónimo, la ‘historia verdadera’ que según Don Quijote escribirá un sabio en el futuro, e incluso se debate sobre la versión apócrifa de Avellaneda, rechazada como falsa.
  • Perspectivismo onomástico y de percepción: El nombre del protagonista cambia a lo largo de la novela (Quijada, Quesada, Quijana, y finalmente Alonso Quijano el Bueno). La percepción de la realidad también varía: en la primera parte, Don Quijote transforma la realidad debido a su locura (ventas en castillos, molinos en gigantes); en la segunda parte, son a menudo los otros personajes (como los Duques), conocedores de su locura, quienes manipulan la realidad para burlarse de él o seguirle el juego.
  • Errores de percepción: Los personajes cometen dos tipos de errores: el error físico (confundir objetos), que generalmente no tiene gran trascendencia moral, y el error moral (juzgar mal las intenciones o la naturaleza de las personas), que sí puede tener consecuencias importantes para los personajes y la trama.
  • Perspectivismo a través del diálogo y la ironía: Los personajes opinan de forma distinta sobre las mismas cosas (ej. el yelmo de Mambrino / bacía de barbero). La ironía cervantina permite mostrar estas diferentes visiones sin que el narrador imponga una única verdad.

Evolución de los Personajes

Cervantes se distancia de sus personajes, otorgándoles una notable autonomía. Son personajes ‘redondos’, complejos, que evolucionan a lo largo de la obra. Don Quijote y Sancho Panza se influyen mutuamente en un proceso conocido como la ‘quijotización’ de Sancho y la ‘sanchificación’ de Don Quijote:

  • Sancho: Hombre realista y práctico, se va gradualmente contagiando del idealismo y la fantasía de su amo, llegando a creer en la ínsula prometida y adoptando un lenguaje más elevado en ocasiones.
  • Don Quijote: Soñador e idealista, se va desengañando poco a poco a través de sus fracasos y del contacto con la realidad (especialmente en la segunda parte), y al final de la obra recobra la cordura.

Modernidad Narrativa

Los procedimientos narrativos de El Quijote son de una modernidad asombrosa y no han sido superados en muchos aspectos. En la novela hay personajes que son lectores de la propia novela que protagonizan (en la segunda parte, Don Quijote y Sancho comentan la primera parte ya publicada). El lector es introducido implícitamente como un participante activo, a quien se le pide que interprete y reconstruya la historia. Cervantes da una libertad notable a lectores y personajes. La verdad, para Cervantes, parece ser algo relativo, que depende del punto de vista de quien la observe; esta es la raíz de la profunda tolerancia cervantina.

Crítica Social

A través de Don Quijote y otras situaciones de la novela, Cervantes critica sutilmente algunas características e instituciones de su tiempo, como ciertos aspectos del ejército, la burocracia, la economía monetaria o las estructuras sociales rígidas.