Industrialización y Transformación Social en España (Siglos XIX-XX): Cataluña como Motor Económico

La Industrialización en Cataluña: Un Motor Económico en España

La industrialización de Cataluña fue una excepción en España y, hasta el comienzo del siglo XX, Cataluña fue la fábrica de España.

Modelos de Producción Industrial: Vapores y Colonias

Vapores

Para la producción industrial compitieron dos modelos de organización:

  • Los vapores: Industrias textiles que utilizaban la energía del carbón. Situados en los barrios industriales de las costas, preferentemente en los alrededores de la estación de ferrocarril para facilitar el acceso al carbón. Fundamentalmente tenían el edificio fabril, la carbonera, máquina de vapor y almacenes.

Colonias

  • Las colonias: Aparecen en 1860 debido al precio caro del carbón. Eran sitios industriales, lejos de los núcleos urbanos, cerca de los ríos para obtener energía hidráulica. Había iglesia, escuela, casas, centros recreativos, ya que los trabajadores y sus familias vivían allí. A diferencia de los vapores, se establecieron relaciones laborales paternales de los dueños y con pocos conflictos sociales. Pero tenía inconvenientes, ya que exigía construcciones más complejas y, cuando bajaba el caudal del agua, el proceso de producción se reducía. El transporte era más caro debido a la distancia hasta los puertos. También tenía ventajas como la gratuidad del agua y mano de obra más barata.

Librecambismo y Proteccionismo en la Economía Española

Una de las causas del retraso del proceso industrializador español, junto con las deficiencias de los medios de transporte, fue el hecho de adoptar una política proteccionista.

La Evolución de la Política Arancelaria

Los sucesivos políticos españoles evolucionaron la política arancelaria desde una etapa de progreso del librecambismo, hasta 1870, al proteccionismo total. Este cambio se debió a las presiones de las industrias y cerealistas. Este proteccionismo obstaculizó las relaciones con el mercado internacional, con nuevas tecnologías, y frenó la especialización de la producción.

Dada la inestabilidad política y económica, España, hasta 1874, hizo un notable esfuerzo de liberalización del comercio exterior, siguiendo pautas similares a las de Europa. Por eso es exagerado responsabilizar a la política arancelaria del retraso español, el cual fue el resultado de otros factores como la inestabilidad institucional, el atraso agrario, la falta de una reforma fiscal y la falta de recursos naturales por culpa del mar geográfico.

¿Por Qué España No Se Industrializó Plenamente en el Siglo XIX?

Una de las causas fue la posición geográfica al extremo suroccidental de Europa, que implicaba unos costes de transporte más elevados que en los países industrializados de la Europa central. Esta distancia conllevaba un incremento del coste de adquisición de materias primas y encarecía las exportaciones.

Otra causa la encontramos en la escasa capacidad de compra de la mayoría de la población española. Los pequeños ingresos de los campesinos eran destinados, en su mayor parte, a la compra de alimentos, por lo que la adquisición de productos manufacturados era escasa. Por eso la industria tenía poca demanda y pocos estímulos para aumentar la producción.

También repercutió negativamente la cantidad de capitales recaudados por Hacienda. La deuda pública a un interés alto absorbió mucho capital que habría podido ser invertido en actividades productivas.

Cabe destacar también la desfavorable dotación de energía y materias primas. El carbón de las minas de España era de mala calidad. El mineral de hierro de los yacimientos no era apto para la producción de acero. Y el agua era un recurso escaso.

Finalmente, las repercusiones de la desestabilización política también tuvieron que ver, ya que fue una realidad permanente en España.

Anarquismo y Socialismo (1874-1900): El Movimiento Obrero

Con la Restauración en 1874, las organizaciones obreras fueron objeto de represión y se vieron forzadas a la clandestinidad. En 1881, con el ascenso de los liberales, las asociaciones obreras volvieron a ser legalizadas.

Las Corrientes Anarquistas

En 1881, la FRE, bakuninista, cambió de nombre a Federación de Trabajadores de la Región Española, debido a la necesidad de adaptarse a la nueva legalidad. Los desacuerdos dentro de la organización y la represión sobre el movimiento obrero y campesino hicieron que una parte del anarquismo optara por la acción directa y organizaran grupos autónomos revolucionarios con el objetivo de atentar contra los fundamentos del capitalismo.

Entre 1893 y 1897 se produjeron los actos más violentos: atentados contra importantes políticos, bombas en importantes instituciones, asesinatos e incendios. Los anarquistas provocaron una espiral de violencia basada en acción / represión / acción, el momento culminante de esta fueron los procesos de Montjuïc (1897) donde condenaron y ejecutaron a 5 anarquistas.

Esta violencia dividió el anarquismo entre los partidarios de la acción directa y los de la acción de masas. Anarquistas veteranos, intelectuales y grupos obreros, contrarios al terrorismo, plantearon la revolución social como un objetivo a medio plazo y manifestaron la necesidad de organizaciones de carácter sindical. De aquí surgieron la Solidaridad Obrera y la CNT a principios del siglo XX.

El Socialismo Obrero

El nuevo partido Agrupación Socialista Madrileña (1879), núcleo originario del PSOE, presentó un programa de reformas inmediatas (el derecho a la asociación, prohibición del trabajo infantil, sufragio universal…). En 1889 se afilió a la Segunda Internacional.

En 1888 celebró su primer congreso en Barcelona, año en que también se fundó la UGT. UGT respondía al modelo de sindicato de masas, se declaró independiente de cualquier organización política, su programa defendía la negociación colectiva y no renunció a la huelga.

El PSOE fue creciendo en España, pero su desarrollo fue difícil en zonas anarcosindicalistas (Cataluña y Andalucía). Esta escasa presencia explica que el PSOE y UGT desplazaran hacia Madrid sus órganos directivos, situados en un principio en Barcelona.

Reformismo y Cuestión Social

En 1880, la dureza de las condiciones de vida y trabajo de los obreros y la presión sindical provocó que el gobierno se planteara una nueva reglamentación de las relaciones económicas y laborales. En 1878 se aprobaron las primeras leyes reguladoras. En 1883 se creó la Comisión de Reformas Sociales, órgano que informaba sobre la condición obrera y promovía el reformismo social. Aun así, la mayoría de las leyes reguladoras no se aprobaron hasta el principio del siglo XX.

La Evolución Demográfica en España

Durante el primer tercio del siglo XX España comenzó el proceso de transición demográfica, que en Cataluña se había iniciado durante la segunda mitad del siglo XIX.

La Transición Demográfica

(Proceso de cambio demográfico en el que, a partir de una situación de mortalidad y natalidad muy altas, y con un crecimiento vegetativo bajo, se produce un descenso de la mortalidad mientras se mantiene aún una natalidad alta).

En España, este proceso se caracterizó por la bajada de la tasa de mortalidad debido a la mejora de la alimentación y de las infraestructuras higiénico-sanitarias. La mortalidad infantil también bajó notablemente y, así, la esperanza media de vida aumentó a los 50 años.

De esta manera, la población española creció considerablemente. En la segunda década del siglo XX, se produjo poco a poco un descenso de la natalidad como consecuencia de unos niveles más altos de urbanización y de racionalidad en la planificación familiar.

En Cataluña la mortalidad bajó muy notablemente, la natalidad bajó ligeramente y la esperanza de vida pasó a los casi 54 años. Una ola migratoria hizo crecer la población catalana.

Los Movimientos Migratorios en España

Entre 1900 y 1931 España vivió un crecimiento de las migraciones interiores, la población se desplazó hacia los sectores modernos de la economía. Madrid y Barcelona se convirtieron en la atracción de inmigrantes que procedían de zonas rurales como Castellón y Murcia. La llegada de inmigrantes en Cataluña fue muy intensa, de aquí que en 1930, 1 de cada 5 residentes en Cataluña había nacido fuera de Cataluña.

La emigración en ultramar alcanzó un máximo. Las causas de este movimiento las encontramos en una economía en que la ocupación crecía menos que la población y por el mejoramiento de la navegación.

La Intensificación de la Urbanización

Las migraciones interiores supusieron la intensificación de la urbanización.

Como resultado de la migración, las ciudades grandes crecieron notablemente hasta superar el millón de habitantes en 1930. También la gente se concentraba en centros industriales y mineros.

Barcelona transformó su fisonomía urbana. La ciudad aumentó de dimensión debido a la agregación de municipios y de nuevas viviendas para los inmigrantes. Se reestructuró la Vía Laietana, se construyeron redes de transporte urbano modernas y se ampliaron las comunicaciones y se remodeló Montjuïc.

Atraso Agrario y Conflictividad Campesina

Al principio del siglo XX, en el campo español contrastaba una agricultura mediterránea dinámica y unas escasas transformaciones de la agricultura cerealista.

La Crisis Agraria

Con una agricultura orientada al cultivo de cereales, el olivar y la viña, y con una ganadería básicamente ovina destinada a la lana, España sufrió la crisis cerealista más fuertemente que otros países.

La causa de esta fue la llegada de productos procedentes de países con una agricultura extensiva más competitiva (USA, Canadá). Así, los precios eran más bajos que los de Europa.

Esta competencia provocó una bajada de los precios, y por tanto, una reducción de los ingresos y una caída de beneficios. Esto provocó protestas de la Liga Agraria (asociación de propietarios cerealística que presionaron para conseguir un arancel protector). Así, los salarios disminuyeron, lo que provocó agitaciones campesinas.

También hubo una crisis de la viticultura, causada por la filoxera que atravesó los Pirineos (1910) y destruyó miles de hectáreas de viña. Para resolverlo se volvieron a plantar con una nueva cepa americana inmune a la enfermedad.

Esta última crisis inició un conflicto entre *rabassaires* y propietarios que vive hasta la Segunda República.

La Evolución Agrícola

La crisis agraria se superó gracias sobre todo al crecimiento de la producción. Los motores de la mejora agrícola fueron:

  • Nuevas roturaciones e intensificación de los cultivos gracias al aumento de fertilizantes artificiales, selección de semillas, disminución del barbecho…
  • Introducción de nuevos cultivos destinados a mejorar la producción ganadera. Finalmente hubo una especialización de cultivos destinados sobre todo a la exportación.

Como resultado, el producto agrario español creció un 55% entre 1900 y 1931. El cereal fue el cultivo principal y representaba más del 50% del total del producto agrario. Los cultivos más productivos, destinados a la exportación, fueron: vid, olivo, cítricos, frutales y hortalizas. La producción ganadera de carne y leche aumentaron considerablemente.

Los rendimientos escasos de algunos sectores aumentaron mucho los precios, y la venta de estos era más caro que en otros países como USA. Esto provocó que la gente consumiera productos más caros y, así, la renta disponible para comprar manufacturas fue menor, y frenó el crecimiento industrial.

La agricultura catalana, parecida a la española, aumentó un poco más la productividad y la reducción de población agrícola era mayor.

Así, el producto agrario catalán sobre el español pasó del 8,6 al 9,7 entre 1900 y 1930. El incremento mayor de producción fue el del sector ganadero. La viticultura disminuyó su producción un tercio.

Los Problemas del Campo Español

Marcada por la enorme desigualdad en la propiedad de la tierra. Los latifundios y minifundios repercutían notablemente en bajos rendimientos y dificultaba la implantación de técnicas y cultivos nuevos.

En las zonas latifundistas como Andalucía la mayoría de la población vivía una vida casi de subsistencia. Esto provocó un conflicto social y la exigencia de una reforma agraria. Los minifundios en Galicia y la mala calidad de la tierra aumentaron la productividad sólo para garantizar la subsistencia, sin beneficios y sin modernizarse los campesinos emigraron.

Los gobiernos españoles, conscientes de todo ello, querían mejorar la producción y fomentar el aumento del regadío. Más tarde se crearon confederaciones hidrográficas y el Plan Nacional de Obras Hidráulicas.

A inicios del siglo XX, para solucionar que muchos campesinos no tenían tierra, una ley permitió la colonización de miles de hectáreas otorgadas a pequeños propietarios. Posteriormente se facilitó el reparto de tierras entre campesinos. Todo esto fue insuficiente, y por la presión de los grandes propietarios la reforma agraria no se hizo hasta 1932.

Los Progresos de la Industria

En el primer tercio del siglo XX se transformó la estructura económica española: la industria aumentó notablemente a la vez que disminuía la importancia del mundo rural.

Cambio Energético y Avances Tecnológicos

El uso de la electricidad y el petróleo fueron una de las causas del crecimiento económico. Esta revolución permitió vencer la falta de fuentes de energía competitivas, un obstáculo para la industrialización de España.

El progreso de la electrificación se produjo en dos etapas: entre 1880 y 1914 su uso estaba restringido al alumbrado público, y entre 1914 y 1930 se generalizó el uso industrial. En Cataluña la electrificación hizo disminuir la dependencia del carbón gracias a la producción de hidroelectricidad. El avance en el petróleo abrió en España una revolución del transporte: el automóvil.

Se mejoró la transmisión de información gracias a la expansión, entre 1860 y 1920, del telégrafo, del teléfono y la radio.

El Crecimiento Industrial

El producto industrial español aumentó un 60%. Cataluña continuaba en la posición central en la industria fabril española. En la estructura industrial catalana aparecieron nuevas industrias y se consolidaron las ya existentes.

El Sector Tradicional y las Nuevas Industrias

Las industrias de alimentos, textil y química continuaron expandiéndose. La siderúrgica creció notablemente.

Los beneficios del hierro y el acero estimularon la diversificación industrial vasca.

Sobresale el rápido crecimiento de la industria eléctrica. Notablemente también creció la industria metalúrgica, junto con los sectores del automóvil y de electrodomésticos. El uso creciente del automóvil estimuló la creación de empresas de petróleo (CAMPSA). El cemento impulsó el sector de la construcción.

La Diversificación de la Industria Catalana

La industria textil predominaba, pero su peso específico disminuyó un 20% entre 1890 y 1930.

Las industrias básicas aumentaron (minería, energía…). La industria ligera también creció (confección, cuero, papel…). La química, metalurgia, las de construcción mecánicas ganaron importancia.

El sector eléctrico incrementó gracias sobre todo a la instalación en las primeras multinacionales.

El incremento de la renta española aumentó la demanda de producción catalana, y el comercio con el resto de España se intensificó. La localización industrial se concentraba en Barcelona.

Aunque el incremento económico catalán, la capacidad financiera disminuía y la banca catalana entraba en una crisis profunda.

La Difusión de la Industria

Los núcleos básicos eran Cataluña y el País Vasco. Madrid pasó a ser la tercera región industrial, Galicia destacó por la industria conservera, Cantabria destacó por la siderurgia y los derivados metalúrgicos. En Valencia y Alicante destacó la industria del mueble y el juguete.

A pesar de esta difusión continuaba el desequilibrio en la distribución de la renta.

La Mejora de las Comunicaciones

Los medios de transporte y los sistemas de comunicación beneficiaron el crecimiento industrial. Se mejoraron caminos y carreteras, la electrificación de los ferrocarriles y la construcción de nuevas redes, la creación de transportes urbanos, la telefonía y el inicio de la radiodifusión. Estos procesos necesitaban grandes infraestructuras.

La red telegráfica aumentó notablemente y se mejoró su calidad.

El Intervencionismo del Estado

Durante el primer tercio del siglo XX era restringida la competencia entre empresas. El intervencionismo concedió ayudas para estimular la inversión privada y adoptó el proteccionismo.

Esta protección se hizo muy patente en el carbón, obligando a comprar el español. Para restringir la competencia se acordaban precios fijos y se repartían el mercado por medio de cuotas, muy evidente en la industria siderúrgica.

Este proteccionismo afectó negativamente la economía, ya que la productividad era baja y había poca competencia. También positivamente fomentaron la industria nacional y la articulación del mercado interior.

La Evolución de la Economía Española

El crecimiento económico español a principios del siglo XX hizo aumentar las relaciones con el exterior y una mayor vinculación con el comercio internacional. Así, España se hizo más permeable a las coyunturas de la economía internacional.

La Recuperación Económica Después del 98

Los efectos del desastre del 98 fueron menores de los esperados.

La desaparición de los mercados coloniales perjudicó las exportaciones españolas y encareció las importaciones de estas colonias. Pero se superó rápidamente, ya que se produjo una inflación baja, una reducción de la deuda pública y la repatriación de muchos capitales, que estimularon la creación de bancos y empresas. A medio y largo plazo la crisis fue favorable.