El Franquismo: Dictadura, Evolución Económica y Oposición

La dictadura franquista es la consecuencia de la victoria de los sublevados contra el régimen republicano de 1931 tras la Guerra Civil. Hubo una gran represión en la posguerra y una gran influencia de las potencias fascistas que ayudaron en la guerra. Franco es el líder absoluto del Estado, se le denomina caudillo y tiene plenos poderes hasta su muerte. La dictadura tiene naturaleza fascista, con el partido FET y de las JONS creado a partir de la Falange; también tiene naturaleza nacional católica, con un gran peso de la Iglesia, y naturaleza tradicionalista. El régimen siempre tuvo un discurso anticomunista y era enemigo de la democracia liberal. Políticamente, el régimen, cuyo origen está ligado al fascismo europeo, se encuentra ahora en una situación donde las democracias liberales triunfan tras 1945. Tras esa fecha, ganan peso los sectores católicos y conservadores, tomando distancia de los aliados del pasado. El régimen sigue fiel a los valores de los vencedores de la Guerra Civil, sin aproximarse a partidos políticos que siempre fueron perseguidos. El régimen no tuvo capacidad política de reconciliación o de democratización por lo ligado que estaba al recuerdo de la guerra y de la victoria. El franquismo se basó en leyes fundamentales promulgadas por Franco. Existió desde 1942 un órgano legislativo, las Cortes, y nombramiento directo de sus integrantes por parte de Franco. Leyes como el Fuero del Trabajo, la Ley Constitutiva de las Cortes, la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, la Ley Orgánica del Estado supusieron una modernización administrativa y abrieron la vía para la sucesión de Franco tras su muerte mediante el nombramiento de un rey, que sería Juan Carlos de Borbón, designado Príncipe de España en 1969. En política exterior, la expectativa del franquismo durante la Segunda Guerra Mundial fue integrarse con las potencias del Eje en un proyecto de dominación de Europa, aunque la debilidad española por la Guerra Civil hizo que España pasara por distintos estados de neutralidad inicial, de no beligerancia y luego otra vez neutralidad. La derrota del Eje en 1945 provocó un aislamiento internacional del régimen hasta que en 1953 se logran acuerdos con Estados Unidos y la Santa Sede para integrarse al sistema de defensa occidental de la Guerra Fría, aunque con una posición inferior al no poder formar parte de la OTAN. España ingresa en la ONU en 1955 y se quedó al margen del proceso de construcción europea junto a Portugal y Grecia. En 1956 se descoloniza Marruecos y posteriormente Guinea Ecuatorial y el Ifni. Tras la Marcha Verde, se desprende del Sáhara Occidental.

Evolución Económica Durante el Franquismo

Los años 40 fueron muy malos por el legado de la Guerra Civil y por la política autárquica que perjudicó a la industria y que fue muy intervencionista, provocando miseria, enfermedades, racionamiento y una corrupción generalizada. Esta política, parcialmente relajada en los años 50, solo cambió con los planes de estabilización introducidos tras el cambio de Gobierno en 1957, que fueron la base del desarrollismo ulterior de los años 60. En los años 60 se produjo un gran crecimiento del país, la progresiva creación de una amplia clase media y la superación de la miseria y la postración económica de posguerra. Esto fue posible por la llegada de capital extranjero, consiguiendo una urbanización e industrialización muy notable y la llegada de emigrantes europeos.

Poder y Oposición en el Régimen Franquista

El personal político de la dictadura fue muy variado, siempre en torno a Franco. Destacaron Ramón Serrano Súñer y Luis Carrero Blanco, que llegaría a suceder a Franco en el cargo de presidente del Gobierno cuando se separó del jefe de Estado en 1973. El único partido que existió fue FET y de las JONS, con presencia falangista, católica, militar y algunos carlistas. La oposición al régimen siempre existió y se estructuró en el exilio a partir de los partidos y grupos republicanos derrotados. Hubo un Gobierno republicano en el exilio en México y unos partidos de oposición que nunca tuvieron la fuerza de amenazar la continuidad del régimen. Fue relevante la oposición interior, inicialmente con la lucha armada de los maquis de los primeros años y luego la guerrilla, que fue importante en zonas rurales montañosas entre 1944 y 1952.

El Partido Comunista de España fue la principal formación en la actividad clandestina contra la dictadura. Hubo sectores monárquicos en torno al hijo de Alfonso XIII, Don Juan de Borbón, que defendió la necesidad de una retirada de Franco y de la vuelta de la monarquía, aunque el hijo de Don Juan, Juan Carlos, se formaría en España. La reunión de Múnich de 1962 fue el acto político más importante de la oposición moderada interna y externa de los 60. Desde 1956 fue muy significativa la aparición de una movilización estudiantil en la Universidad, que fueron los primeros desafíos contra el régimen. A ello se une en los años 60 la movilización vecinal. Desde fines de los 60, las manifestaciones culturales y la actitud crítica de la Iglesia socavaron todavía más la posición de la dictadura. Es la presión de estos sectores en un contexto de modernización económica y social del país que demanda cambios políticos la que hizo pasar al régimen a una situación a la defensiva, acudiendo con frecuencia a los estados de excepción y a la represión. La crisis de la dictadura se agravó durante los últimos años a causa del terrorismo de ETA. En el momento final del régimen, su propia clase política se divide entre los sectores inmovilistas y los aperturistas, que veían inevitable una limitada liberalización política. Tras la muerte del general Franco el 20 de noviembre de 1975, se inició un proceso de democratización que supuso la superación de las consecuencias de la Guerra Civil y el retorno de los exiliados.