Contexto del Documento: Manifiesto de la FTRE (1883)
El documento a examinar es una fuente primaria de naturaleza política: un manifiesto emitido por la Comisión Federal de la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE), y más concretamente, por los miembros más representativos de dicha federación.
El destinatario es público, aunque posiblemente fuera dirigido especialmente a todos aquellos (jueces, gobierno, medios de prensa) que estaban actuando en contra de la Federación. En cuanto a las circunstancias temporales, nos encontramos en marzo de 1883, durante el gobierno liberal dirigido por Sagasta, dentro del régimen turnista de la Restauración.
El Anarquismo en la España de la Restauración
El anarquismo ya empezaba a cobrar fuerza en España, uno de los países donde más repercusión obtuvo dicha ideología, al igual que en otros países de escasa industrialización, como Rusia o Italia. Sin embargo, y a diferencia de otros casos, el movimiento sindical anarquista tardó en implantarse a causa de la Primera Restauración, el enfrentamiento internacional entre marxistas y anarquistas, por una parte, y entre los partidarios de la lucha sindical y los insurreccionistas, por otra.
No obstante, el proceso de legalización se aceleró con la creación de una nueva legislación durante el gobierno de Sagasta. Se fundó la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE), como se indica en el texto. La FTRE siguió el mismo proceso de creación que otros partidos: «nosotros nos hemos organizado…».
Esta federación poco a poco fue ganando adeptos, divididos en dos tendencias: por un lado, el proletariado organizado y gradualista y, por otro, un campesinado más radical y utópico.
La Mano Negra y los Juicios de Jerez
Concretamente, el texto hace referencia a los juicios que tuvieron lugar en Jerez de la Frontera en 1883 contra la llamada Mano Negra. La Mano Negra fue una presunta organización anarquista secreta y violenta a la que se le atribuyeron asesinatos, incendios de cosechas y edificios, y que poseía una estrategia más radical que la «legalista» defendida por la FTRE, aunque en el juicio se intentaron demostrar vínculos entre ambas tendencias.
Nunca quedó claro si realmente existió esta organización ni si tuvo un vínculo real con la FTRE.
Principios del Anarquismo según la FTRE
Analizando el texto, podemos dividir su estructura en dos partes principales: la primera, donde se define el movimiento anarquista tal y como lo concibe la FTRE; y la segunda, donde la Federación se defiende de los ataques que la identifican con la Mano Negra y declara su rechazo a la violencia indiscriminada.
El anarquismo es una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado entendido como gobierno y, por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.
El anarquismo constituye una de las corrientes ideológicas básicas del movimiento proletario, crítica con el capitalismo y defensora de la necesidad de su eliminación. El pensamiento anarquista comparte varias ideas fundamentales, como son:
- El rechazo de cualquier tipo de autoridad —en especial la del Estado («nosotros nos organizamos para abolir todos los poderes autoritarios»)— y el repudio a cualquier forma de organización impuesta.
- La abolición de la propiedad privada, ya que es considerada un robo cuando se consigue sin trabajo.
- La eliminación del derecho a la herencia y su sustitución por la colectivización de los bienes («somos colectivistas, porque queremos que cada trabajador perciba el producto íntegro de su trabajo… y no existan hombres que se mueran de hambre trabajando»).
- La importancia de la educación como medio para la liberación individual, permitiendo al hombre pensar por sí mismo.
Para los anarquistas, el Estado capitalista constituye una estructura que posibilita la explotación de la clase obrera y, por ello, debe ser destruido. Rechaza tanto el juego político como la organización en partidos políticos. El medio fundamental propuesto para eliminar el Estado es la huelga general.
La organización social debe estructurarse de abajo arriba, partiendo de pequeñas comunidades autónomas (federaciones, comunas) y por libre decisión de sus miembros, nunca por imposición.
Tendencias y Represión: La FTRE frente a la Violencia
Algunos sectores del anarquismo preconizaron la acción radical y violenta (la «propaganda por el hecho»). Ello se concretó en atentados terroristas que dieron a esta corriente una reputación de agresiva y violenta. Este sería el caso atribuido a la «Mano Negra».
El manifiesto intenta justificar la existencia de la FTRE y clarificar cuál es su programa, pero también tiene otra finalidad: dar a conocer su total desvinculación de la presunta organización terrorista andaluza, defendiendo al mismo tiempo sus principios. Se oponen a cualquier forma de legislación impuesta, pero también a las prácticas ilegales violentas.
El texto finaliza reiterando la completa legalidad de la FTRE y anunciando que no sostienen relaciones con grupos al margen de la legalidad vigente («no hemos sostenido ni sostenemos relaciones con lo que llaman Mano negra…»).
Conclusión: Relevancia del Manifiesto
Como conclusión, podemos destacar que el texto resulta muy interesante porque refleja la fuerza del anarquismo en España a partir del último cuarto del siglo XIX. Expresa los caracteres básicos de su ideología, presenta las dos tendencias internas existentes (sindicalismo apolítico y la «propaganda por el hecho») y evidencia la preocupación de los diferentes gobiernos de la Restauración por reprimir ambas tendencias, incluso mediante procesos judiciales como los de Jerez de la Frontera en 1883.