Reformas y Oposición durante la Segunda República Española

La Segunda República: La Constitución de 1931 y el Bienio Reformista

La Constitución Republicana de 1931

La Constitución, de carácter democrático y avanzado, fue aprobada el 9 de diciembre de 1931. Se inició con una definición de la soberanía popular: “España es una República democrática de trabajadores de toda clase”. Sus principales contenidos fueron:

  • a) Amplísima declaración de derechos de los ciudadanos.
  • b) El Estado era único, pero admitía posibles autonomías regionales.
  • c) La propiedad privada de los medios de producción quedaba subordinada a los intereses de la economía nacional.
  • d) Las Cortes tenían un gran poder, tanto legislativo como de control sobre el Gobierno, y constaban de una sola cámara elegida por sufragio universal (masculino y femenino).
  • e) El Gobierno era responsable ante las Cortes.
  • f) El Estado se declaraba laico, pero se reconocía la libertad de conciencia y la práctica de cualquier religión.
  • g) La cultura aparecía como una función primordial del Estado.

Se formó el primer Gobierno constitucional, presidido por Manuel Azaña e integrado por republicanos de izquierdas y socialistas. En un gesto conciliador, se cedió la presidencia de la República al conservador Alcalá Zamora, que había sido hasta entonces presidente del Gobierno provisional. El nuevo Gobierno se propuso transformar profundamente la realidad española:

Políticas del Bienio Reformista (1931-1933)

Política Religiosa

La República tomó varias medidas contra la Iglesia: eliminó el presupuesto del clero y culto en el plazo de dos años, disolvió la Compañía de Jesús y confiscó sus bienes inmuebles, prohibió a las órdenes religiosas ejercer la enseñanza y reconoció el matrimonio civil y el divorcio.

Política Educativa y Cultural

El objetivo era acabar con la hegemonía ejercida por la Iglesia en la enseñanza y establecer una educación primaria gratuita, laica y obligatoria. Aunque las realizaciones quedaron por debajo de las previsiones, se establecieron importantes avances. Se instauró la libertad religiosa en la escuela, se crearon las Misiones Pedagógicas para llevar la educación y la cultura al mundo rural, y se fundó el grupo de teatro universitario La Barraca, dirigido por García Lorca, que representaba obras del teatro clásico español.

Política Autonómica: El Estatuto de Cataluña

Reconocidas las autonomías por la Constitución, solo se formalizó durante este bienio el Estatuto de Cataluña, que creó un Gobierno autónomo, la Generalitat. Sus competencias se limitaban a cultura, obras públicas y orden público. En las primeras elecciones triunfó el partido Esquerra Republicana, que llevó a Macià a la presidencia de la Generalitat y a Companys a la del Parlamento.

Reforma del Ejército

Manuel Azaña se encargó de la reforma del ejército. Sus objetivos fueron ganarse la fidelidad del Ejército para la República y aumentar su eficacia. Colocó al frente de las principales capitanías generales a militares de confianza política y publicó un decreto que permitía a todos los oficiales pasarse voluntariamente a la reserva sin disminución de sueldo, para así disminuir el excesivo número de oficiales. También se suprimieron organismos innecesarios; se redujeron efectivos; se abolieron algunas leyes e instituciones (Tribunales de Honor, Consejo Supremo de Justicia Militar); y se creó la Guardia de Asalto, encargada del orden público.

Reforma Agraria

España seguía siendo un país eminentemente agrario, y los campesinos representaban casi la mitad de la población activa. Se adoptaron medidas para proteger a los arrendatarios y jornaleros: se obligó a los propietarios de tierras a que las tuvieran en arrendamiento, se extendió la jornada de ocho horas a los jornaleros y se obligó a contratar a los jornaleros del municipio al que pertenecían. Para acabar con la gran propiedad latifundista de bajo rendimiento, se creó el Instituto de Reforma Agraria (IRA), que elaboró la Ley de Reforma Agraria, aprobada en septiembre de 1932. Los resultados fueron escasos e insatisfactorios, pues se expropiaron y repartieron muy pocas tierras.

Las Fuerzas Políticas de la Oposición

Los anarquistas, un sector del ejército, la Iglesia y la derecha contribuyeron a obstaculizar la labor del Gobierno.

  • Los anarquistas: Formados por la clase obrera, se declararon enemigos de la República y formaron la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Los campesinos se sublevaron y atacaron a la Guardia Civil en la localidad gaditana de Casas Viejas. El Gobierno perdió credibilidad por estos sucesos.
  • El ejército: Las conspiraciones militares fueron continuas, destacando la sublevación del monárquico general Sanjurjo, director general de la Guardia Civil, en 1932.
  • La Iglesia: El cardenal Segura manifestó públicamente su adhesión al régimen monárquico, lo que, unido a otros incidentes, provocó su expulsión de España.
  • La derecha: La derecha estaba dividida en varios partidos:
    • a) La derecha posibilista: Pretendía convertir la República de izquierdas en una República conservadora. El partido más importante era la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA).
    • b) La derecha monárquica y antirrepublicana: Pretendía acabar con la República mediante la conspiración militar. Estaba representada por el Partido Carlista o Tradicionalista de Fal Conde; y Renovación Española de Calvo Sotelo.
    • c) La extrema derecha: Representada por la Falange Española, fundada por José Antonio Primo de Rivera (hijo del general dictador), que utilizó el terrorismo como estrategia.