Claves de la Literatura Española en los Siglos de Oro

Renacimiento (Siglo XVI)

Poesía culta e innovadora del siglo XVI

Recoge la influencia italiana, especialmente del Cancionero de Petrarca, extenso poemario centrado en Laura, su amada.

  • Forma: Se produce una renovación formal relacionada con la introducción del verso endecasílabo y el heptasílabo, así como nuevas estrofas (soneto, terceto, lira, octava real, canción petrarquista).
  • Contenido: Predomina el amor idealizado hacia la dama, considerada perfecta e inalcanzable (rasgos de la donna angelicata). Otros temas importantes son la naturaleza idealizada (locus amoenus), la mitología clásica y la reflexión sobre el paso del tiempo (carpe diem).

Autor principal: Garcilaso de la Vega

Garcilaso de la Vega (c. 1501-1536) es el prototipo ideal renacentista: hombre de armas y letras. Su vida estuvo vinculada con el emperador Carlos I, a quien sirvió y defendió, muriendo tempranamente en batalla en Niza (Francia). Estuvo casado con Elena de Zúñiga, pero su gran amor poético fue la dama portuguesa Isabel Freyre, cuya muerte prematura inspiró algunas de sus composiciones más sentidas.

Su producción literaria fue breve, como su vida. Está constituida por varios sonetos, elegías, églogas, canciones y algunas coplas a la manera tradicional. Muestra influencia de autores clásicos como Virgilio y Ovidio, además de Petrarca y Sannazaro. Temas recurrentes: amor cortés petrarquista, locus amoenus, carpe diem, la belleza femenina idealizada.

Poesía ascética y mística

Son dos tendencias religiosas españolas surgidas en la segunda mitad del siglo XVI, como resultado de la Contrarreforma y el ambiente religioso de la época. Ambas buscan la perfección espiritual y la unión con Dios, pero se diferencian en el camino y la experiencia:

  • Ascética: Se centra en el esfuerzo personal y la renuncia a lo mundano para purificar el alma y acercarse a Dios (vías purgativa e iluminativa).
  • Mística: Describe la experiencia de la unión directa e inefable del alma con Dios (vía unitiva), que solo algunos alcanzan tras pasar por las vías purgativa e iluminativa.

Autores destacados

  • Fray Luis de León (Ascetismo, 1527-1591): Agustino y catedrático. Su poesía se centra en el deseo de paz espiritual, la huida del mundo (beatus ille) y el anhelo de armonía universal, buscando la paz y la libertad lejos de la sociedad. Sigue la métrica (lira) y la claridad de la poesía de Garcilaso de la Vega. Obras destacadas: Noche serena, Oda a la vida retirada, Oda a Francisco Salinas.
  • San Juan de la Cruz (Misticismo, 1542-1591): Carmelita descalzo. Su producción literaria, aunque escasa, se caracteriza por su altísima calidad poética al expresar la experiencia mística (vía unitiva) mediante símbolos y alegorías. Su obra se considera la cumbre de la lírica mística española, a veces calificada como “erotismo a lo divino”. Obras destacadas: Noche oscura del alma, Cántico espiritual, Llama de amor viva.

El Barroco (Siglo XVII)

Movimiento cultural y artístico (aproximadamente 1600-1680) caracterizado por una visión crítica y pesimista de la realidad, marcada por la crisis económica, social y política del Imperio Español (desengaño). Estéticamente, se busca la dificultad, la sorpresa y la intensidad emocional. Preferencia por el contraste (luces/sombras, belleza/fealdad), la hipérbole, la ornamentación, el estilo recargado y la búsqueda del ingenio y la originalidad, que se traduce en juegos de palabras y creaciones léxicas.

Conceptismo

Corriente literaria barroca donde predomina la idea (el concepto) sobre la ornamentación formal. Busca decir mucho con pocas palabras mediante la asociación ingeniosa de ideas (agudeza). Recursos frecuentes: metáforas complejas, juegos de palabras (dilogías, calambures, paronomasias), paradojas, antítesis, elipsis, humor, neologismos e hipérboles (a menudo para degradar la realidad).

Máximo representante: Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo (1580-1645). Cultivó todos los géneros literarios (teatro, novela, prosa doctrinal y satírica, poesía). Su poesía, cumbre del conceptismo, se suele clasificar en:

  • Poesía festiva y burlesca: Sátiras y parodias cargadas de desengaño, crítica social y pesimismo existencial.
  • Poesía metafísica: Profundas reflexiones sobre el tiempo, la muerte, la fugacidad de la vida.
  • Poesía amorosa: Siguiendo la tradición petrarquista, pero con un tono más desgarrado y personal.
  • Poesía moral, política y religiosa: Advierte contra las debilidades y vicios de la época, reflexiona sobre el poder y la religión.

Culteranismo (o Gongorismo)

Corriente literaria barroca, opuesta y complementaria al conceptismo, que busca la belleza formal y la creación de un mundo de belleza absoluta a través de un lenguaje culto y artificioso, alejado del uso común.

Características:

  • Lengua poética minoritaria y selecta, que exige un lector culto.
  • Uso abundante de cultismos (latinismos, helenismos).
  • Sintaxis compleja y latinizante: hipérbaton acusado.
  • Abundancia de epítetos sensoriales y ornamentales.
  • Constantes alusiones mitológicas y culturales.
  • Uso intensivo y audaz de metáforas puras y símbolos.

Máximo representante: Luis de Góngora

Luis de Góngora y Argote (1561-1627). Perteneció a una familia culta. Fue alabado por muchos como príncipe de los poetas, pero también criticado por la oscuridad y dificultad de su estilo. Se distinguen habitualmente dos etapas o estilos en su obra (aunque conviven en el tiempo):

  • Estilo más sencillo: Poesía más tradicional, de temática festiva, satírica y amorosa, usando metros de arte menor (letrillas, romances). Claridad y brillantez formal.
  • Estilo culto o gongorino: Intensifica los rasgos cultos de su poesía, buscando exaltar la belleza de las palabras y crear un universo sensorial y estético. Obras cumbre de este estilo: Fábula de Polifemo y Galatea (octavas reales), Soledades (silvas).

Prosa Barroca

Durante el siglo XVII, continuaron cultivándose formas de prosa renacentista, pero adaptadas a la situación de crisis y decadencia (desengaño) que afectó a España. Destacan varios tipos:

  • Prosa didáctica y moral: De gran desarrollo, reflexiona sobre la conducta humana, la política y la prudencia. Destaca Baltasar Gracián (El Criticón, Oráculo manual y arte de prudencia).
  • Prosa política: Expone los problemas que aquejaban al país y propone soluciones (arbitristas).
  • Prosa satírica: Critica con tono ácido y burlesco los vicios y defectos del ser humano y la sociedad (Quevedo: Los Sueños, La hora de todos y la Fortuna con seso).
  • Novela picaresca: Continúa la línea del Lazarillo de Tormes (anónimo, 1554), acentuando el pesimismo, el determinismo social y la crítica. Obras clave: Guzmán de Alfarache (Mateo Alemán), La vida del Buscón llamado don Pablos (Quevedo).
  • Novela corta: De inspiración italiana (Boccaccio, Bandello), tuvo gran éxito entre los lectores. Destaca la incorporación de la mujer a la literatura gracias a la obra de María de Zayas y Sotomayor (Novelas amorosas y ejemplares, Desengaños amorosos).

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)

Figura cumbre de la literatura española, a caballo entre el Renacimiento tardío y el Barroco. Cultivó teatro, poesía y novela.

Obras principales en prosa:

  • La Galatea (1585): Su primera novela publicada, de carácter pastoril, género que alcanzó prestigio en el siglo XVI.
  • Novelas ejemplares (1613): Colección de doce relatos breves que responden a los rasgos de la novela corta italiana. Muestran un carácter realista y a la vez idealista, reflejando vicios y virtudes de la sociedad del momento con intención moralizante (“ejemplar”).
  • Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617): Novela bizantina, publicada póstumamente. Considerada por Cervantes su mejor obra.
  • El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (Primera parte: 1605; Segunda parte: 1615): Obra cumbre de la literatura española y universal. Relata las andanzas y aventuras de Alonso Quijano, un hidalgo cincuentón que enloquece leyendo libros de caballerías y decide hacerse caballero andante (Don Quijote) para “desfacer agravios”, probar su valor y merecer el amor de una dama forjada en su imaginación, Dulcinea del Toboso. Le acompaña su fiel y pragmático escudero, Sancho Panza. La obra es una parodia de los libros de caballerías, pero también una profunda reflexión sobre la locura y la cordura, la realidad y la ficción, el idealismo y el materialismo.

El Teatro Barroco

Experimentó una gran transformación y popularidad en el siglo XVII, convirtiéndose en un espectáculo de masas.

Factores clave:

  • La profesionalización del oficio teatral (autores, actores, compañías).
  • La creación de espacios escénicos permanentes para la representación: los corrales de comedia.
  • La irrupción de Félix Lope de Vega, creador de la fórmula de la Comedia Nueva.

Los Corrales de Comedia

Eran espacios urbanos permanentes donde se desarrolló el teatro del Siglo de Oro. Se instalaban al descubierto en los patios interiores de manzanas de casas. El público se distribuía según su clase social y sexo (patio para los hombres de pie o “mosqueteros”, gradas laterales, aposentos o ventanas alquiladas por familias nobles, cazuela para las mujeres). Ciudades importantes como Madrid (Corral del Príncipe, Corral de la Cruz) o Almagro (aún conservado) tuvieron corrales destacados.

La Comedia Nueva (Lope de Vega)

Fórmula teatral creada por Lope de Vega que rompe con las normas clasicistas y conecta con los gustos del público de la época. Características principales (expuestas por Lope en su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, 1609):

  • Mezcla de lo cómico y lo trágico (tragicomedia), reflejando la variedad de la vida.
  • Ruptura de las tres unidades clásicas aristotélicas:
    • Acción: Se permiten acciones secundarias supeditadas a la principal.
    • Tiempo: La acción puede durar más de un día (meses, años).
    • Lugar: La acción puede transcurrir en diversos lugares.
  • División en tres actos o jornadas (en lugar de los cinco clásicos), correspondientes habitualmente a planteamiento, nudo y desenlace.
  • Uso sistemático del verso y polimetría: Adecuación de la estrofa y el metro a la situación dramática y al personaje que habla (ej. sonetos para monólogos reflexivos, redondillas y quintillas para diálogos, romance para narraciones, tercetos para asuntos graves).
  • Decoro poético: El lenguaje y comportamiento de los personajes se ajusta a su condición social y estado de ánimo.
  • Búsqueda de verosimilitud (coherencia interna), aunque no necesariamente realismo estricto.
  • Temática variada:
    • El honor y la honra: El honor (opinión de los demás, ligado al linaje y a la conducta, especialmente femenina) y la honra (dignidad personal). Es un tema central en muchos dramas.
    • Defensa de la monarquía y el orden social establecido.
    • El amor: Motor frecuente de la acción, a menudo conduce a un final feliz (matrimonio).
    • Temas religiosos, históricos, mitológicos, de costumbres, de enredo, etc.
  • Personajes tipo (arquetipos): Galán (joven noble, valiente y enamorado), dama (bella, noble, objeto del amor y guardiana del honor), gracioso o figura del donaire (criado del galán, contrapunto cómico, realista y a veces crítico), criada (confidente de la dama), poderoso (rey, noble, a menudo representa la justicia o el abuso de poder), padre/hermano de la dama (guardián del honor familiar).
Géneros Teatrales Barrocos

Se cultivaron piezas extensas y breves:

  • Extensas: Comedias (de capa y espada, de enredo, palatinas, históricas, mitológicas, religiosas, filosóficas…), tragedias, dramas, y sobre todo, los autos sacramentales (obras religiosas en un solo acto, en verso, de carácter alegórico y finalidad didáctica -exaltación de la Eucaristía-, representadas con gran aparato escénico en la fiesta del Corpus Christi).
  • Breves (representadas antes, durante los entreactos o al final de la obra principal): Loa (prólogo laudatorio), entremés (pieza cómica breve en prosa o verso, con personajes populares), jácara (romance cantado de ambiente marginal o delictivo), mojiganga (desfile carnavalesco con disfraces y máscaras), baile (pieza breve cantada y bailada).
Autores Destacados
  • Félix Lope de Vega (1562-1635): El gran renovador del teatro español, conocido como el “Fénix de los Ingenios” o “Monstruo de la Naturaleza” (según Cervantes) por su extraordinaria fecundidad. Escritor muy prolífico. Cultivó poesía y novela, pero destacó sobre todo en el teatro. Compuso, según él mismo, más de 1500 comedias (se conservan unas 400-500). Su teatro abarca gran variedad de temas y registros, conectando magistralmente con el público. Obras destacadas: Fuenteovejuna, Peribáñez y el Comendador de Ocaña, El perro del hortelano, El castigo sin venganza, El caballero de Olmedo.
  • Pedro Calderón de la Barca (1600-1681): Considerado el otro gran dramaturgo del Siglo de Oro. Sucesor de Lope, lleva la fórmula de la Comedia Nueva a una mayor perfección técnica y profundidad conceptual. En su obra predomina la reflexión filosófica y teológica, la contención expresiva, la simetría constructiva y una especial atención al tema del honor y a los conflictos morales. Su lenguaje es más conceptista y elaborado que el de Lope. Escribió comedias, dramas y fue el gran maestro del auto sacramental. Obras destacadas: La vida es sueño (drama filosófico), El alcalde de Zalamea (drama de honor), La dama duende (comedia de capa y espada), El gran teatro del mundo (auto sacramental).