Novecentismo, Vanguardias y Generación del 27: Características y Figuras Clave

Novecentismo, Vanguardias y Generación del 27

1. Las Vanguardias: Ruptura y Experimentación

El Modernismo, con su experimentación con el lenguaje y las figuras literarias, sentó las bases para la gran ruptura con la literatura tradicional que se produjo a principios del siglo XX. Este quiebre se materializó con el concepto de vanguardia. Diversos movimientos artísticos, denominados vanguardias, propusieron concepciones creativas renovadas en pintura, arquitectura y literatura. Entre ellos destacan el Futurismo, el Expresionismo, el Dadaísmo, el Cubismo y el Surrealismo.

A partir del Manifiesto Futurista de Marinetti (1909), se sucederán los “ismos”, que tendrán su reflejo en la literatura. En el ámbito hispánico, podemos destacar el Creacionismo del chileno Vicente Huidobro, que rechaza la relación de la literatura con la realidad; el Ultraísmo, con figuras como Borges y Gerardo Diego; y el Surrealismo, que influirá notablemente en autores de la Generación del 27 como Lorca, Cernuda y Aleixandre.

Dentro de las vanguardias, es crucial mencionar a Ramón Gómez de la Serna. El Surrealismo será la vanguardia más influyente, dejando una huella profunda en la Generación del 27. El motor de toda vanguardia es el afán de originalidad. Presentan rasgos comunes como la intención de romper con todo lo anterior, la promulgación de manifiestos y la incitación al escándalo.

2. La Generación del 27: Tradición y Vanguardia

El inicio de esta generación de escritores (que cultivaron la poesía, el ensayo, el teatro y la novela) se suele situar en el homenaje realizado con motivo del centenario de la muerte de Góngora. Al grupo de poetas asistentes se unieron posteriormente otros miembros.

Características principales:

  • Influencia de las enseñanzas de Ramón Gómez de la Serna, creador de la greguería.
  • Influencia de los clásicos españoles (Cervantes, Góngora, Lope de Vega).
  • Gusto por lo popular y tradicional.
  • Influencia de autores mayores.
  • Influencia de las vanguardias.
  • Influencia de otras artes (pintura, cine, música).
  • Vivencias en torno a la Residencia de Estudiantes.
  • Creación de revistas vanguardistas.

Autores destacados:

  • Pedro Salinas: El mayor de la generación. Consideraba la poesía como una forma de conocimiento. Su tema principal es el amor (La voz a ti debida).
  • Jorge Guillén: Poeta de la “poesía pura”. Su obra Aire nuestro agrupa cinco colecciones, destacando Cántico.
  • Gerardo Diego: Con influencia vanguardista, especialmente del Ultraísmo (Imagen).
  • Rafael Alberti: Uno de los autores más conocidos. Se inicia con poesía de corte popular (Marinero en tierra), con reflexiones sobre la infancia y la añoranza del mar. En una segunda etapa, destacan libros como Sobre los ángeles, de influencia surrealista.
  • Dámaso Alonso: Literato y director de la Real Academia Española. Su libro fundamental, Hijos de la ira, es una protesta ante la deshumanización y la violencia, a caballo entre el realismo y el surrealismo.
  • Vicente Aleixandre: Premio Nobel de Literatura y protector de nuevas generaciones de poetas. Se inicia en la poesía pura y avanza hacia el surrealismo (La pasión de la tierra).
  • Luis Cernuda: Junto con Lorca, uno de los más importantes de la Generación. Reflexiona sobre la soledad, el amor no correspondido, la melancolía y la homosexualidad. Su obra, marcada por el conflicto entre la realidad y el deseo, se agrupa bajo el título La realidad y el deseo. El exilio marca sus últimas etapas (Desolación de la quimera). Es el poeta más influyente de la poesía española del siglo XX.
  • Federico García Lorca: Asesinado por las fuerzas franquistas al inicio de la Guerra Civil, es el poeta español más leído. Su teatro es poético y se acompaña de una cuidada escenografía. Sus grandes obras teatrales son Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.

Etapas de la obra de Lorca:

  • Juventud: Influencia modernista de Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado.
  • Plenitud: Creación dentro de la Generación del 27. La muerte y la incompatibilidad moral del mundo gitano con la sociedad burguesa son los grandes temas del Romancero gitano. El gitano se convierte en un mito literario.
  • Surrealista: Poeta en Nueva York, obra escrita durante su estancia en la ciudad. La ciudad se presenta como un espacio de pesadilla y desolación, expresado a través de un lenguaje surrealista. El Diván del Tamarit es un libro de poemas de atmósfera oriental, inspirado en las poesías arábigo-andaluzas, con el amor como tema central, sujeto a experiencias frustrantes y amargas. Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías es una elegía en homenaje al torero sevillano, cercano a los poetas del 27.

Considerado un poeta maldito, su influencia se ha dejado sentir entre los poetas españoles del malditismo.

3. Juan Ramón Jiménez: La Búsqueda de la Poesía Pura

Juan Ramón Jiménez es uno de los poetas más prolíficos de la literatura española. Su carácter difícil, enfermizo y melancólico lo llevó a enfrentamientos con otros autores. Dio a conocer importantes obras de Rubén Darío y Federico García Lorca. Defensor del Modernismo literario, es conocida su obsesión por la perfección. Escribía “para la inmensa minoría”. Tras la Guerra Civil, se exilió en Estados Unidos y Puerto Rico junto a su esposa, Zenobia Camprubí.

Etapas de su obra:

  • Sensitiva: Influencias modernistas (Arias tristes, Almas de violeta). Presencia de espacios melancólicos, comunes a Darío y Machado. Publica Platero y yo, libro de poemas en prosa con alusiones a la crueldad, el egoísmo y la tristeza tras la muerte, a menudo considerado erróneamente un libro infantil.
  • Intelectual: Marcada por su estancia en Estados Unidos. El mar simboliza la vida, la soledad, el gozo y el eterno tiempo presente. Diario de un poeta recién casado mezcla poesía y prosa, descripciones y sentimientos personales; es un auténtico diario personal. El poeta avanza hacia su alma, despojándose de adornos modernistas y buscando la poesía pura, la inteligencia.
  • Suficiente o Verdadera: La etapa más filosófica, con poemas místicos. Destaca Dios deseado y deseante, donde el poeta llega a identificarse con ese Dios que tanto ha buscado.